Presoterapia y Lactancia Materna: ¿Contraindicaciones?

02.11.2025

Después del parto, muchas mujeres buscan recuperar su figura y bienestar. Los expertos aconsejan a la embarazada esperar ocho semanas después del parto para iniciar un tratamiento estético, y tres meses con un alumbramiento mediante cesárea.

Presoterapia, cavitación, mesoterapia, radiofrecuencia… la elección de la técnica depende de las necesidades de cada mujer en función del peso aumentado durante el embarazo y sus propias características. Los senos sólo deben tratarse cuando la madre termine de amamantar al bebé.

La cirugía es la última opción. En el caso de recurrir a ella, espere un año desde el parto. Es el tiempo necesario para evaluar si los cambios en el cuerpo de la mujer son definitivos.

"La faja no debe utilizarse, incluso si el nacimiento ha sido por cesárea. Impide que los músculos se recuperen por sí mismos y a la larga la zona quedaría flácida.

La caja pélvica de la embarazada cambia su estructura ósea después del parto. Se desplaza y después regresa a su sitio, pero nunca vuelve al estado original. Afortunadamente, no sucede igual con la piel y los músculos, los cuales sí se recuperan.

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Normalmente las clínicas o centros de estética efectúan circuitos postparto, es decir, combinan varios tratamientos: electroterapia, cavitación, presoterapia, radiofrecuencia, LPG… Y suelen vincularse al seguimiento de un plan nutricional. Los tratamientos estéticos actúan sobre varios planos.

¿Qué es la Presoterapia?

La presoterapia, también conocida como terapia por presión neumática, es un tratamiento que utiliza una combinación de presión de aire y vacío para estimular la circulación sanguínea y linfática del cuerpo.

¿En qué consiste la presoterapia?

La presoterapia se realiza mediante un equipo especializado que consta de un compresor de aire y unas botas, mangas o fajas que se colocan sobre las zonas a tratar. El compresor de aire genera una serie de impulsos que se transmiten a través de las cámaras de aire que hay en el interior de las botas, mangas o fajas.

Estos impulsos ejercen una presión controlada y alternante sobre la piel y los tejidos subcutáneos, provocando un efecto de masaje que activa el drenaje linfático y la eliminación de toxinas. La presoterapia se puede aplicar en diferentes partes del cuerpo, según las necesidades y objetivos de cada persona.

Las más habituales son las piernas, los brazos, el abdomen y la cintura. La duración y la intensidad de cada sesión varían según el caso, pero por lo general se recomienda realizar entre 8 y 12 sesiones de 30 a 45 minutos cada una, con una frecuencia de una o dos veces por semana.

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Beneficios de la Presoterapia

La presoterapia tiene múltiples beneficios para la salud y la belleza, tanto a nivel físico como emocional. Algunos de los más destacados son:

  • Mejora la circulación sanguínea y linfática, lo que favorece la oxigenación de los tejidos, la nutrición celular y la regeneración de la piel.
  • Reduce la retención de líquidos y la hinchazón, lo que alivia la sensación de pesadez y cansancio en las extremidades.
  • Combate la celulitis y la piel de naranja, al romper los nódulos de grasa y facilitar su eliminación por vías naturales.
  • Remodela la silueta, al reafirmar los tejidos y tonificar los músculos, lo que se traduce en una pérdida de volumen y una mejora del contorno corporal.
  • Previene y trata las varices, al mejorar el retorno venoso y evitar la acumulación de sangre en las venas.
  • Relaja el sistema nervioso, al liberar endorfinas y reducir el estrés, lo que mejora el estado de ánimo y la calidad del sueño.

Indicaciones de la Presoterapia

La presoterapia es una técnica apta para casi todo tipo de personas, siempre que no presenten contraindicaciones médicas. Es especialmente recomendable para aquellas que sufren de:

  • Problemas circulatorios, como insuficiencia venosa, edemas, piernas cansadas o varices.
  • Problemas estéticos, como celulitis, flacidez, grasa localizada o falta de tono muscular.
  • Problemas de salud, como obesidad, diabetes, hipertensión o colesterol alto.
  • Problemas emocionales, como ansiedad, depresión o insomnio.

La presoterapia también es una buena opción para aquellas personas que quieren cuidarse y sentirse mejor, tanto por dentro como por fuera. Es un tratamiento ideal para complementar una dieta equilibrada y una rutina de ejercicio físico, ya que potencia sus efectos y ayuda a mantener los resultados a largo plazo.

Contraindicaciones de la Presoterapia

La presoterapia es una técnica segura y sin efectos secundarios, siempre que se realice bajo supervisión médica y se respeten las indicaciones y precauciones. Sin embargo, hay algunas situaciones en las que está contraindicada o se debe consultar con el médico antes de realizarla:

  • Se debe utilizar durante el primer trimestre del embarazo.
  • Infección o heridas a nivel local
  • Fiebre
  • Problemas de tensión arterial
  • Problemas tiroides
  • Trombosis venosa profunda
  • Cardiopatías

Durante el embarazo, la presoterapia puede ser una alternativa eficaz para aliviar las molestias en las piernas, la retención de líquido e incluso el incremento de la celulitis, sin embargo, es crucial tener en cuenta ciertas precauciones.

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La principal precaución que tenéis que tener en cuenta es que no se puede utilizar el manguito neumático que se coloca en el abdomen ni en la zona de la pelvis. Se pueden utilizar sin problemas los manguitos de los brazos y los de las piernas. Los de estas últimas son los más importantes, porque son los que más mejoría nos van a ofrecer.

En relación a la lactancia, es importante decirle al médico que estás amamantando, para que te dé las recomendaciones adecuadas. Asimismo, se aconseja esperar unas ocho semanas tras un parto natural y entre tres o cuatro meses si ha sido una cesárea, de modo que la mujer esté más recuperada antes de realizar dieta, ejercicio y ciertos tratamientos estéticos.

Durante una sesión de presoterapia, se siente una presión sobre la zona tratada, que puede variar de intensidad según el programa elegido. La sensación es similar a la de un masaje, y no produce dolor ni molestias. Algunas personas pueden experimentar un ligero cosquilleo o calor, lo que indica que la circulación se está activando.

Después de una sesión de presoterapia, se siente una sensación de alivio y ligereza en las extremidades, así como una mayor relajación y bienestar. No hay una ropa específica para hacerse la presoterapia, pero se recomienda llevar ropa cómoda y holgada, que no apriete ni dificulte la circulación.

Recomendaciones Post-Presoterapia

Después de la presoterapia, se aconseja beber mucha agua, para facilitar la eliminación de toxinas y evitar la deshidratación. También se debe evitar el alcohol, el tabaco, el café y las bebidas gaseosas, que pueden alterar el equilibrio hídrico y favorecer la retención de líquidos.

Asimismo, se debe seguir una dieta equilibrada y baja en sal, que ayude a mantener el peso ideal y a prevenir la acumulación de grasa.

En general, se puede esperar una mejora de la circulación, una reducción de la retención de líquidos, una disminución de la celulitis y una remodelación de la silueta.

La presoterapia, este tratamiento es compatible con la lactancia, y además va fenomenal para la retención de líquidos y la hinchazón de piernas y tobillos. Facilita el retorno venoso y el drenaje linfático.

Otros tratamientos postparto

Existen otros tratamientos que pueden ser considerados en el postparto, siempre bajo supervisión médica:

  • Electroterapia: Para restablecer el tono muscular.
  • Cavitación o Ultracavitación: Para eliminar la celulitis o la grasa localizada.
  • Radiofrecuencia: Para reafirmar la piel flácida del abdomen.
  • LPG: Para cartucheras y los muslos, favorece la circulación de la sangre y la eliminación de líquido.

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