¿Qué hormona desencadena la ovulación?

19.11.2025

Para entender mejor la ovulación, conviene conocer todo el ciclo menstrual. Es la primera fase y comienza el primer día del ciclo, con ello se entiende el primer día de regla. La menstruación marca el comienzo de la fase folicular, durante la que los niveles de estrógeno y progesterona son bajos. Esto desencadena la descomposición y el desprendimiento de las capas superiores del revestimiento uterino.

Al principio del ciclo, la glándula pituitaria del cerebro segrega la hormona foliculoestimulante (FSH). Esta es la principal hormona que estimula los ovarios para que produzcan óvulos maduros. En esta fase la FSH aumenta levemente y propicia que se generen varios folículos (es decir, los ‘saquitos’ donde se desarrollan los óvulos). Para el desarrollo de los folículos, el organismo envía una señal al cerebro para comenzar la producción de la hormona foliculoestimulante (FSH), los folículos comienzan a desarrollarse y a producir estrógeno.

El nivel de estrógeno en el organismo sigue aumentando, causando un rápido incremento de la LH. La fase ovulatoria comienza con un pico de hormonas LH y FSH. La hormona luteinizante desencadena la liberación del óvulo, conocida como ovulación, que generalmente ocurre entre 16 y 32 horas después del mencionado aumento. La ovulación suele producirse entre 24 y 36 horas después del aumento de LH, por lo que la hormona luteinizante es un buen factor de medición del periodo de máxima fertilidad y saber los días fértiles de la mujer.

Tras la ovulación, se inicia la fase lútea donde se desarrolla el cuerpo lúteo que durará hasta que se produzca un posible embarazo o la menstruación, iniciándose el siguiente ciclo. La última fase que hay que entender es la lútea, cuando los niveles de LH y FSH disminuyen. El folículo que liberó el óvulo en la fase anterior se cierra y forma una estructura llamada cuerpo lúteo, que produce progesterona.

Cabe señalar que tanto la progesterona como el estrógeno contribuyen al engrosamiento del revestimiento uterino, preparándolo para la posible implantación del óvulo fecundado. Si el óvulo no se fertiliza, el cuerpo lúteo se degenera y deja de producir progesterona. Si no se produce la fecundación, el folículo se contrae, los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen provocando que el grueso revestimiento del útero se desprenda y se rompan los vasos sanguíneos, provocando una hemorragia, que es la menstruación.

Lea también: Valores Normales de LH y Ovulación

El óvulo, tras liberarse, viaja a través de la trompa de Falopio hacia la matriz. Puede sobrevivir hasta 24 horas y los espermatozoides hasta 5 días en el interior del útero, por lo tanto los días previos a la ovulación y el propio día de la ovulación, que es posible calcular con el calendario de ovulación, son los de máxima fertilidad y mayores probabilidades de embarazo.

Si se produce la fecundación del óvulo y el embrión se implanta con éxito (paso que suele ocurrir alrededor de una semana después de la fecundación) el organismo comienza a producir la gonadotropina coriónica humana (hCG), conocida como la hormona del embarazo, que mantendrá el folículo activo, y que puede provocar algunos de los síntomas del embarazo.

En el ciclo menstrual de una mujer la ovulación generalmente ocurre alrededor del día 14, aunque la precisión puede variar según la mujer y según la duración de los ciclos individuales. Si la fecundación tiene éxito, el óvulo fecundado da origen a un embrión que continúa dividiéndose a medida que viaja a través de la trompa de Falopio en dirección al endometrio.

Existen unos días en el ciclo menstrual de la mujer en los que se alcanza la máxima fertilidad: es cuando se produce la llamada ovulación. En mujeres con ciclos regulares, este momento tiene lugar entre los días 12 y 16 antes de la regla, como consecuencia de un aumento en los niveles de estrógenos en sangre que provoca una elevación de la hormona LH: la encargada de desencadenar la ovulación.

Para una mujer con un ciclo regular, los test disponibles en el mercado le permiten detectar los ascensos de la hormona LH en orina, conociendo así el momento en que se producirá la ovulación. Hay que tener en cuenta además que mientras que la vida de un óvulo es de 12 a 24 horas, la de un espermatozoide se alarga varios días. Así, una mujer puede quedarse embarazada si ha mantenido relaciones tres o cuatro días antes de la ovulación.

Lea también: Estimulación natural de la hormona de crecimiento en niños

En este sentido, los monitores de fertilidad detectarán también estos días inmediatamente previos a la ovulación y que pueden también ser fértiles. En los casos en los que se recomienda realizar una inseminación artificial -bien porque la mujer no tiene pareja o bien porque existe alguna causa médica- se administrará un tratamiento hormonal para estimular sus ovarios. De este modo, haremos coincidir la ovulación con la inseminación para aumentar las posibilidades de embarazo.

En el caso de las mujeres a las que por otras causas se les recomienda seguir un tratamiento de fecundación in vitro con sus propios óvulos, se realizará también una estimulación ovárica -aunque de mayor intensidad- para obtener un número de óvulos mayor. Como en el caso anterior, una vez los óvulos se hayan desarrollado correctamente, se administrará una hormona a la mujer con el fin de desencadenar la ovulación. Pasadas 36 horas, se programará la punción folicular para extraer los óvulos antes de que éstos hayan sido liberados.

La hormona luteinizante (LH, por sus siglas en inglés) es una hormona glicoproteica producida por la hipófisis anterior. Juega un papel esencial en el sistema reproductivo tanto en hombres como en mujeres. La LH es una de las hormonas gonadotropinas, junto con la hormona foliculoestimulante (FSH). Es secretada por la hipófisis anterior en respuesta a la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) del hipotálamo.

Los niveles de LH se evalúan a través de análisis de sangre para diagnosticar trastornos reproductivos. En mujeres, la medición del pico de LH se utiliza en pruebas de fertilidad y en tratamientos de reproducción asistida. Si está en tratamiento para un trastorno relacionado con la LH, asegúrese de seguir las indicaciones del médico.

La hormona FSH (hormona folículo estimulante) es fundamental en las primeras etapas del ciclo menstrual, ya que estimula el crecimiento de los folículos ováricos que contienen los óvulos. A medida que los folículos maduran bajo la influencia de la FSH, producen estrógenos. Después de la ovulación, que es desencadenada por la hormona LH, el folículo vacío se convierte en el cuerpo lúteo, el cual produce progesterona. La progesterona es responsable de preparar el endometrio para la implantación del embrión.

Lea también: Niños de 11 Años y Hormona del Crecimiento

La ovulación se produce gracias a una compleja maquinaria que se pone en marcha todos los meses, con el ciclo menstrual. Una parte del cerebro llamada hipotálamo da las órdenes para que otra parte, la glándula pituitaria, segregue dos hormonas: hormona estimuladora del folículo (FSH) y hormona luteinizante (LH). La FSH provoca el crecimiento de los folículos que se encuentran dentro del ovario de la mujer. La LH, por su parte desencadena que el óvulo ya maduro dentro del folículo se libere.

Si tienes la regla de forma regular, puedes saber cuando se va a producir tu ovulación usando una calculadora. Pero en ocasiones, la ovulación no se produce. Entre los diferentes motivos que impiden que la mujer ovule, quizás el que más influye es la edad. Como nos dice el Dr. José Landeras, director de IVI Murcia, “a medida que avanza la edad de la mujer, la cantidad y calidad de los óvulos va progresiva y continuamente disminuyendo y la ovulación se vuelve menos regular. Y ya no es solo que subsistan pocos óvulos… es que además los que queda tienen peor calidad y hay más riesgos.

La duración del ciclo de la mujer varía, siendo la más común la que se sitúa entre 23 y 35 días. Si se producen variaciones en la duración del ciclo menstrual, lo más probable es que tengan lugar en la fase anterior a la ovulación (llamada "fase folicular").

Al inicio de tu ciclo, una hormona importante es la hormona foliculoestimulante (FSH). El nivel de estrógenos presente en tu cuerpo todavía está en aumento y, finalmente, provocará la subida repentina de la hormona luteinizante (llamada "aumento de la LH"). Este aumento de la LH provoca que el folículo dominante se rompa y libere el óvulo maduro del ovario, que entra en la trompa de Falopio.

Muchas mujeres creen que ovulan el día 14, pero se trata de una media, ya que la mayoría de ellas realmente ovula un día del ciclo menstrual diferente. El día de tu ovulación variará cada ciclo. El nivel de estrógeno en tu cuerpo sigue aumentando y, llegado a un cierto nivel, provoca un aumento rápido de la LH ["aumento" de la LH]. Este aumento de la LH activa la ovulación, que es el proceso durante el que se libera un óvulo del ovario.

Aunque muchas mujeres piensan que su ovulación se produce el día 14, en realidad, esta varía según la duración del ciclo. Una vez liberado el óvulo, este se desplaza a lo largo de la trompa de Falopio hacia el útero. El óvulo tiene una vida de hasta 24 horas. La supervivencia del esperma es más variable, pero normalmente se prolonga durante 3 o 5 días, por lo que los días que preceden a la ovulación y el mismo día de la ovulación son los más fértiles; es decir, cuando es más probable que te quedes embarazada.

Una vez liberado el óvulo, este se desplaza a lo largo de la trompa de Falopio hacia el útero. El óvulo vive entre 12 y 24 horas pero, dado que el esperma puede vivir varios días, se encuentra en tu periodo más fértil y es más probable que puedas quedarte embarazada si mantienes relaciones sexuales sin protección el día que ovulas o el día de antes.

La hormona luteinizante (LH) es una hormona gonadotropina que se sintetiza en la glándula hipófisis tanto en hombres como en mujeres, pero que ejerce su función principal en las gónadas (testículos y ovarios). Su producción se encuentra regulada por la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) producida por el hipotálamo.

Al inicio del ciclo menstrual de la mujer, la hormona LH se encuentra en niveles basales. A medida que aumentan los niveles de estrógenos por el desarrollo de los folículos ováricos, los receptores para la LH comienzan a expresarse en sus células. Finalmente, cuando se ha desarrollado un folículo preovulatorio o de Graaf, que está listo para madurar, y los estrógenos están muy elevados, se activa la liberación continua de LH durante un período de 24 a 48 horas. Este aumento de LH se conoce como pico de LH y es lo que desencadena la ovulación.

El pico de LH también induce la conversión del folículo que ha ovulado en un cuerpo lúteo, que se encargará de producir la hormona progesterona para madurar el endometrio y permitir la implantación del embrión. Otra función importante de la LH es estimular a las células de la teca en el ovario para la producción de andrógenos, los precursores hormonales de las hormonas sexuales femeninas como el estradiol.

Normalmente, la determinación de la LH en sangre se solicita en conjunto con otras hormonas como la FSH, el estradiol, la TSH, la prolactina, etc. El valor normal de la hormona LH en el día 3 del ciclo menstrual se sitúa entre los 2-10 mUI/ml, aunque puede haber ciertas variaciones entre laboratorios.

En caso de obtener un valor anómalo de LH, las causas podrían ser las siguientes:

  • LH baja: hipogonadismo, supresión hipotalámica, desorden alimenticio, hiperprolactinemia, hipopituitarismo o síndrome de Kallman.
  • LH alta: insuficiencia ovárica primaria, síndrome de Turner, síndrome de Swyer, hiperplasia suprarrenal congénita, síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) o tumor de la hipófisis.

Todas estas alteraciones pueden provocar alteraciones en la menstruación y amenorrea, es decir, ausencia de regla.

Al igual que en las mujeres, la síntesis de LH en los varones empieza con la llegada de la pubertad. La LH es la responsable de la producción de hormonas sexuales masculinas, los andrógenos, que provocan la aparición de los caracteres sexuales secundarios. La esteroidogénesis tiene lugar en las células de Leydig de los testículos. Gracias a la acción de la LH, estas células sintetizan testosterona, la hormona encargada de estimular la formación de espermatozoides (espermatogénesis) en los túbulos seminíferos.

El valor normal de la hormona LH en los hombres con edad adulta se encuentra entre los 1-9 mUI/ml, siendo posible una ligera variación en función del laboratorio.

En caso de obtener un valor anómalo de LH, las causas podrían ser las siguientes:

  • LH baja: hipogonadismo, supresión hipotalámica, desorden alimenticio, hipopituitarismo o síndrome de Kallman.
  • LH alta: castración, insuficiencia testicular, síndrome de Klinefelter, anorquia o tumor de la hipófisis.

Los varones con baja calidad seminal u otro tipo de infertilidad también suelen hacer este examen hormonal.

Los fármacos que contienen la hormona LH pueden prescribirse para mujeres durante la fase de estimulación ovárica controlada de una inseminación artificial (IA) o una fecundación in vitro (FIV). Sin embargo, normalmente, la administración de hormona LH se hace de manera conjunta con la hormona FSH, la otra hormona hipofisiaria reguladora del ciclo menstrual. Con esto, se consigue reproducir al máximo las condiciones que se dan en la fase folicular del ciclo menstrual natural de la mujer.

Por otro lado, un fármaco con LH también podría formar parte del tratamiento en varones, en ciertos casos de hipogonadismo, para estimular la espermatogénesis.

Existen dos tipos de fármacos con LH, según la forma de obtención de la hormona:

  • LH urinaria: obtenida por purificación a partir de la orina de mujeres postmenopáusicas. Es la conocida como hMG (gonadotropina menopáusica humana) que presenta actividad FSH y LH. Los fármacos que la contienen son Menopur y HMG-lepori.
  • LH recombinante: obtenida por técnicas de ingeniería genética. Uno de los fármacos que contiene LH recombinante únicamente es Luveris. También hay otro fármaco, el Pergoveris, que contiene LH y FSH recombinante.

El uso de LH en reproducción asistida, junto a la FSH en el protocolo de estimulación ovárica, estaría dirigido a tres tipos de pacientes principalmente:

  • Algunas pacientes bajas respondedoras, que en ciclos anteriores no han obtenido muchos óvulos con una estimulación con FSH solamente. Es posible que se obtengan mejores resultados al añadir LH en el protocolo.
  • Mujeres con hipogonadismo hipogonadotrópico.
  • Pacientes con edad materna avanzada.

En los casos mencionados anteriormente, en los que podría estar indicado administrar LH durante la estimulación ovárica controlada en una IA o una FIV, las ventajas serían las siguientes:

  • Es posible obtener un número mayor de folículos en la estimulación y de ovocitos recuperados.
  • Mejora el nivel de estradiol sérico, lo que lleva a que el endometrio se prepara mejor para recibir a los embriones en la transferencia.
  • Aumento en las tasas de implantación y embarazo.

Para que las pacientes puedan beneficiarse de todas estas ventajas, es necesario que el médico responsable del tratamiento de reproducción asistida indique una pauta personalizada del medicamento, de manera que se reciba la dosis idónea de LH. Por tanto, la principal desventaja de la administración de LH en la estimulación ovárica, es que se requiere que la dosis se ajuste de manera personalizada, ya que valores demasiado altos o demasiado bajos de LH podrían llevar a malos resultados en el ciclo.

Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla en este vídeo de la hormona luteinizante (LH) y sus funciones:

Al inicio del ciclo menstrual de la mujer, la hormona LH se encuentra en niveles basales. A medida que aumentan los niveles de estrógenos, por el desarrollo de los folículos ováricos, los receptores para la LH comienzan a expresarse en sus células. Finalmente, cuando se ha desarrollado un folículo preovulatorio o de Graaf, que está listo para madurar, y los estrógenos están muy elevados, se activa la liberación continua de LH durante un período de 24 a 48 horas. Este aumento de LH se conoce como pico de LH y es lo que desencadena la ovulación.

tags: #que #hormona #desencadena #la #ovulacion

Publicaciones populares: