¿Qué pasa si bebes leche materna? Beneficios y riesgos
La decisión del tipo de lactancia que se va a seguir es una de las decisiones que se deben tomar, antes incluso de que nazca el bebé. Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor opción nutricional para los bebés, la lactancia materna no siempre es posible.
Lactancia Materna vs. Lactancia Artificial
¿Lactancia materna o artificial? Si esta es tu opción personal, estate tranquila, con las leches artificiales comercializadas, podrás tener la seguridad de que las necesidades nutricionales del pequeño estarán colmadas.
En el caso de que la madre no pueda darle el pecho por motivos personales o laborales, existen opciones alternativas para poder seguir una lactancia materna exclusiva almacenando la leche materna. Si este es tu caso, puedes extraer tú misma tu leche con ayuda de un sacaleches y guardarla, tanto en el frigorífico (no en la puerta) como en el congelador, para usarla cuando sea necesaria.
Beneficios de la Lactancia Materna
Todas las recomendaciones médicas coinciden en afirmar que lo ideal es mantener una lactancia materna exclusiva hasta que el bebé tenga seis meses. Aporta todos los nutrientes que necesita el bebé para desarrollarse de manera sana y correcta. Libera oxitocina, lo que ayuda a que el cuerpo se recupere más rápido después del parto.
La leche materna es mucho más que alimento: es la primera vacuna que recibe un bebé. Contiene una amplia gama de sustancias inmunológicas que protegen al recién nacido de infecciones, y preparan su cuerpo para crecer sano. El calostro, que se produce durante los primeros días tras el parto, es particularmente rico en anticuerpos, sobre todo en IgA secretora. Es espeso, amarillento y muy concentrado. Basta con unas pocas gotas para ofrecer al recién nacido una dosis potentísima de defensa inmunológica. Por eso es comúnmente conocido como “oro líquido”.
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Conforme pasan los días y se establece la lactancia, la leche transicional y luego la leche madura siguen aportando defensas, aunque en proporciones diferentes. Una de las dudas frecuentes que tienen muchas madres es si deben dejar de amamantar si están resfriadas, tienen gripe o alguna otra enfermedad infecciosa. La respuesta general es no. Hay excepciones, como ciertas infecciones graves o medicamentos contraindicados durante la lactancia, pero son casos poco frecuentes.
La leche materna durante la lactancia prolongada (más allá del primer año de vida) proporciona protección inmunológica del niño. Durante la segunda infancia, los niños cuando comienzan a socializar más y entran en escuelas infantiles se exponen a nuevos virus y bacterias, y su sistema inmune todavía está en proceso de maduración. Apoya el equilibrio de la microbiota intestinal, que influye en la función inmunológica.
La lactancia materna ha demostrado ser beneficiosa tanto para la madre como para el bebé. Cada uno de sus componentes y la variedad que se manifiesta entre una mujer y otra la dotan de un gran interés para el estudio científico.
Beneficios inmunológicos de la leche humana para la madre y el niño
La leche es un fluido cambiante formado por lípidos, proteínas, minerales y moléculas inmunes. La leche materna modifica su composición en función de la edad del bebé, el momento del día, la dieta materna o el grado de plenitud de la glándula mamaria. Estudios recientes apuntan que existe una relación dinámica entre el estado de salud del niño y la composición de la leche de la madre, ya que, incluso, aumenta la producción de anticuerpos ante una infección activa del lactante.
Los estudios analizados muestran que la leche materna tiene gran cantidad de componentes inmunológicos que aumentan ante las necesidades del bebé. También ofrece beneficios físicos y psicológicos para la madre y el niño y supone, igualmente, un ahorro económico al disminuir los ingresos hospitalarios de los bebés, puesto que disminuye su morbilidad.
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Los bebés alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de padecer enfermedades gastrointestinales, respiratorias, alérgicas o asma, y también previene la obesidad infantil. Además, la leche materna tiene efectos beneficiosos para la madre, pues disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama, enfermedades cardiovasculares y el síndrome metabólico.
Dentro de los componentes de la leche se puede afirmar que los lípidos y los factores inmunológicos son variables y sensibles al cambio, ya sea por factores internos o por factores externos. El contenido graso de la leche materna varía además con el grado de plenitud de la glándula mamaria y el tiempo transcurrido desde la alimentación del bebé, para alcanzar su pico máximo a los 30 minutos de la última toma. De esta forma, se observa que los lípidos son uno de los componentes más influenciables por diversos factores y que la obesidad materna modifica de forma importante la composición de la leche, y tener consecuencias negativas para el bebé.
Por otro lado, existen diferencias en la concentración de anticuerpos de la leche materna, entre los que se encuentran IgM e IgG, con valores más bajos, en los que la Inmunoglobulina A secretora (IgAs) es el anticuerpo principal que proporciona inmunidad al lactante, lo que indica la existencia de un vínculo inmunológico entre madre e hijo. En este sentido, otro de los compuestos objeto de la investigación actual se centra en la lactoferrina, secretada a través de la leche y cuya función consiste en conferir inmunidad en la vida temprana, mientras el propio sistema inmune del bebé se hace competente.
El recién nacido tiene un sistema inmune inmaduro y está expuesto a gran cantidad de microorganismos extraños desde el mismo momento de su nacimiento. El 90% de las infecciones que afectan a los seres humanos utiliza las mucosas como puerta de entrada, por lo que la capacidad inmunomoduladora que confiere la leche materna es de vital importancia desde el periodo neonatal.
Obstáculos y alternativas para la lactancia materna
Existen diferentes obstáculos para la lactancia materna en las primeras semanas, sobre todo por la poca ganancia de peso del bebé, dolor durante la lactancia, llanto o sensación de falta de leche. Además, una vez en casa, los primeros días pueden surgir dificultades y algunas mujeres no encuentran apoyo en el sistema sanitario. Más adelante, a partir de los 4 meses, los abandonos están relacionados con la incorporación de la madre al trabajo.
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La lactancia materna es un derecho de las mujeres para su mejor salud y también la de los niños y niñas. Como se ha señalado, una de las principales causas de no amamantar es la difícil conciliación con el trabajo. Por eso, una de las alternativas que se ha visto que es más efectiva para la conciliación es crear un banco de leche en casa. Es tan sencillo como extraer leche materna que no se va a utilizar en ese momento y almacenarla para dársela al bebé en otro momento.
La extracción de la leche materna debe hacerse con higiene. Es importante lavar con agua y jabón tus manos y el extractor o sacaleches, a ser posible esterilizándolo. Recuerda cerrar bien el envase y anotar en el envase la fecha de la extracción, para utilizar primero la más antigua. Si has extraído mucha cantidad, es mejor dividirla y congelarla en envases individuales de una sola toma (unos 50 o 60cc, en función de la toma del bebé), así no desperdiciarás lo que sobre. Y recuerda que la leche descongelada, como los alimentos, no debe volver a congelarse.
Los peligros de consumir leche materna no regulada
“El problema es el control de estas leches que no están reguladas. Una leche que no esté pasteurizada puede producir problemas infecciosos, ya que proliferan bacterias en la misma. Además, si desconocemos el origen de la leche, también desconocemos si la madre que la vende padece alguna enfermedad infecciosa transmisible como sida, sífilis, hepatitis….”, asegura el Dr. Valentí Pineda, presidente de la Societat Catalana de Pediatria y miembro de l’Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya.
Beneficios a largo plazo de la Lactancia Materna
La lactancia materna aporta beneficios a largo plazo a los niños: los adolescentes y adultos que fueron amamantados de niños tienen menos tendencia a sufrir sobrepeso u obesidad.
- Infecciones de las vías respiratorias bajas (IVRB): El riesgo de hospitalización por IVRB, en el primer año, disminuye un 72% en los lactantes alimentados exclusivamente al pecho más de 4 meses.
- Enterocolitis necrosante del prematuro (ECN): Un meta-análisis, desde 1983 hasta 2005, mostró que los prematuros alimentados con leche materna presentaron una reducción del 58% de incidencia de ECN.
- Enfermedad celíaca: Se ha encontrado una disminución del riesgo del 52% de presentar celiaquía en lactantes alimentados al pecho durante la exposición al gluten.
- Enfermedad inflamatoria intestinal: La lactancia materna se ha asociado con una reducción del 31% de riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal infantil.
- Obesidad: A pesar de los complejos factores de confusión en los estudios de obesidad, se ha encontrado una disminución de la tasa de obesidad entre un 15-30% en adolescentes y adultos que fueron alimentados al pecho, comparados con los alimentados con fórmula.
- Diabetes: Se ha encontrado un 30% menos de diabetes mellitus tipo 1 (DM1) en lactantes alimentados exclusivamente al pecho.
Tabla de Componentes y Beneficios de la Leche Materna
| Componente | Beneficio |
|---|---|
| Lactosa | Facilita la absorción del calcio y genera lactobacillus (probióticos naturales) en el intestino del niño. |
| Oligosacáridos | Efecto bacteriostático, al inhibir la adhesión bacteriana y vírica a la superficie epitelial. |
| IgA secretora | Proporciona inmunidad al lactante, protegiéndolo de infecciones. |
| Lactoferrina | Confiera inmunidad en la vida temprana, mientras el propio sistema inmune del bebé se hace competente. |
| Anticuerpos (IgM, IgG, IgAs) | Protegen al bebé de enfermedades gastrointestinales, respiratorias, alérgicas o asma. |
Consideraciones adicionales para la madre
Las mujeres que están lactando deben tener cuidado con lo que comen y beben, así como con los medicamentos que toman, porque pueden transmitírselo a sus bebés a través de la leche materna.
La mujer que da el pecho no debe seguir ninguna dieta especial ni existe ningún alimento prohibido. Se recomienda una dieta equilibrada y variada.
Lactancia Materna Prolongada
Se suele considerar la lactancia materna prolongada cuando se alarga más allá de los 12-24 meses de edad. Los patrones de duración de la lactancia materna van a depender de la cultura, el momento histórico y los distintos criterios médicos y científicos. La leche materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo.
El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, afirma que “no se han constatado riesgos físicos ni psicológicos en niños que toman pecho por encima de los 2-3 años de edad. Tampoco, si este es el deseo de la madre, hay ningún riesgo demostrado en continuar la lactancia del niño mayor durante un nuevo embarazo, aunque ha que individualizar y valorar el destete en caso de amenaza de aborto o parto prematuro, así como en otras situaciones especiales.
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