Tratamiento Hormonal para la Infertilidad Masculina: Tipos y Funcionamiento

03.01.2026

Conseguir un embarazo no siempre es sencillo. Si tras más de un año intentándolo no se obtiene la gestación, se debe consultar a un especialista para ver si existe algún problema de esterilidad en la pareja que impida lograr el embarazo de forma natural.

Se realizará un estudio completo para comprobar el estado de la fertilidad tanto del hombre como de la mujer, ya que ambos intervienen en el proceso reproductivo y podrían presentar alteraciones que dificulten tener descendencia.

Para estudiar la fertilidad del hombre, la prueba más sencilla e informativa es el seminograma. Este análisis consiste en analizar una muestra de su eyaculado para comprobar que existen espermatozoides y que éstos presentan características normales de morfología, cantidad, movilidad, etc.

Si se encuentran alteraciones importantes al analizar la muestra de semen, como azoospermia o criptozoospermia, es recomendable realizar una analítica para evaluar los niveles hormonales e intentar descubrir la causa de la baja calidad seminal. En algunas ocasiones, será posible mejorar la calidad seminal mediante un tratamiento hormonal.

Función de las Hormonas Masculinas

La regulación de las hormonas masculinas empieza en el hipotálamo, una glándula situada en el centro del cerebro. Desde allí se libera la hormona GnRH, que es la encargada de estimular a la hipófisis, situada muy cerca de ella, para que produzca FSH y LH.

Lea también: El Aborto desde una Perspectiva Médica

FSH y LH

La FSH y la LH tienen funciones muy relacionadas, ya que ambas actúan a nivel testicular en el hombre.

Por una parte, la FSH regula la espermatogénesis (formación de nuevos espermatozoides) en los túbulos seminíferos del testículo. Además, la FSH actúa sobre las células de Sertoli, que son las encargadas de proteger y nutrir a las células precursoras de espermatozoides (espermatogonias).

Por otra parte, la hormona FSH también promueve la producción de proteínas fijadoras de andrógenos (ABP).

En relación a la LH, esta hormona estimula la secreción de testosterona testicular actuando en las células de Leydig. Además, mediante la acción de las ABP, la testosterona puede fijarse en el testículo y actuar en la espermatogénesis.

Testosterona y dihidrotestosterona

La testosterona es la hormona sexual masculina por excelencia. Esta hormona masculina es sintetizada, principalmente, en los testículos por la acción de la LH. La testosterona también es producida en las glándulas adrenales, tanto en hombres como en mujeres, así como en los ovarios, aunque en estos últimos solo en pequeñas cantidades.

Lea también: Comprendiendo la Ictericia del Recién Nacido

La 5α-dihidrotestosterona (5α-DHT) es un derivado de la testosterona, es decir, se sintetiza a partir de la testosterona gracias a la acción de una enzima, la 5α-reductasa.

Ambas hormonas están implicadas en el desarrollo de los caracteres sexuales masculinos, como el crecimiento de la masa muscular, la barba y el vello corporal.

De forma general, podemos decir que la testosterona es la responsable del desarrollo de las características sexuales masculinas, como el crecimiento del pelo facial y corporal, el aumento de los testículos en la pubertad, la voz más grave y el desarrollo de la masa muscular. Además, juega también una función esencial en la salud sexual y reproductiva del hombre puesto que contribuye a la producción del esperma y al mantenimiento de la erección y el deseo sexual. A menudo se pasa por alto que también tiene un impacto en la salud mental.

Aunque en un grado menor que la testosterona, la DHT también influye en las características sexuales secundarias masculinas y en la regulación del deseo sexual. También desarrolla un papel importante en la salud de la próstata. Como sabemos, la próstata es un órgano fundamental para la reproducción masculina. Su crecimiento excesivo puede ser favorecido por alteraciones en los niveles de DHT.

Uno de los papeles más destacados de la LH es la de estimular, como decíamos antes, las células de Leydig de los testículos para producir testosterona. Los niveles de testosterona mantenidos por la LH son esenciales para que exista un deseo sexual y una producción de esperma normal.

Lea también: Todo sobre los cólicos del recién nacido

Aunque a menudo la relacionamos con la función reproductora femenina, la FSH también juega un papel importante en el cuerpo del hombre. También juega un papel en la regulación de la testosterona junto con la LH.

Prolactina

Al igual que la FSH y la LH, la prolactina es una hormona que también es segregada por la hipófisis y está implicada en la función reproductora masculina.

La prolactina es necesaria para el buen funcionamiento del aparato reproductor masculino y actúa sobre las células de Leydig y la síntesis de testosterona. Por este motivo, si el varón tiene altos niveles de prolactina, la cantidad de testosterona estará alterada.

Valores hormonales de referencia

Las variaciones anormales en los niveles de las hormonas que hemos comentado pueden ser indicativo de que existen problemas que afectan a la espermatogénesis, ya sea directa o indirectamente. Las principales hormonas analizadas en los hombres con esta finalidad son:

Testosterona y dihidrotestosterona

En el organismo, la testosterona puede encontrarse libre o unida a proteínas. Los valores normales de testosterona en el hombre adulto son:

  • Testosterona libre (biodisponible, sin unirse a proteínas): 90-300 pg/mg.
  • Testosterona total (libre + unida a proteínas): 270-1070 ng/dl.

Si la determinación de testosterona es baja, puede indicar que existe alguna alteración que afecta a la producción espermática, como una lesión testicular. Esto podría ser causa de la esterilidad masculina.

Algunos síndromes pueden ser los causantes de que los niveles de testosterona sean bajos, como el síndrome de Klinefelter o el de síndrome de Kallmann.

Si la determinación de testosterona es alta, puede deberse a la existencia de un tumor testicular o de resistencia a la acción de los andrógenos, entre otras alteraciones. El aumento de los niveles de testosterona también puede ser causado por el consumo de alguna sustancia o medicamento.

Por otra parte, el nivel normal de 5α-DHT es 30-85 ng/dl. Las deficiencias en enzima 5α-reductasa impiden que se sintetice esta hormona y causan pseudohermafroditismo en los hombres, que consiste en tener características físicas femeninas siendo genéticamente un hombre.

FSH y LH

Si existe la sospecha de alteración de los caracteres sexuales masculinos, disfunción eréctil, libido baja o infertilidad, es recomendable analizar las hormonas FSH y LH aparte de la testosterona. Los valores de referencia son:

  • FSH: 1,0-12,0 mUI/ml.
  • LH: 2,0-12,0 mUI/ml.

Unos valores altos de estas hormonas pueden indicar un fallo testicular primario, que, a su vez, puede tener diferentes causas (infecciones, traumatismos, quimioterapia...).

En cambio, los valores bajos de FSH y LH son indicativos de alteraciones hipotalámicas e hipofisarias.

Prolactina

Los niveles normales de prolactina deben estar entre 2,5-17 ng/ml (53-360 mUI/l). Si el varón tiene niveles de prolactina superiores a los valores normales, pueden suponer:

  • Bajos niveles de testosterona.
  • Impotencia masculina.
  • Ginecomastia (crecimiento anormal de las glándulas mamarias).
  • Infertilidad.
  • Hipotiroidismo.
  • Sospecha de tumor hipofisario.

La prolactina también puede analizarse para hacer el seguimiento clínico de los hombres que tienen concentraciones bajas de testosterona.

Tratamientos médicos y naturales para los hombres

No siempre es posible tratar médicamente un caso de infertilidad masculina, pues desafortunadamente existen muchas situaciones en las que ésta es irreversible.

De entre los casos que pueden tratarse con medicación, la mayoría consisten en alteraciones del sistema endocrino del varón, el conocido como eje hipotálamo-hipófisis-testículo. Ante esta situación es conveniente realizar una analítica hormonal que determine las hormonas que se están produciendo de forma anormal. Sin embargo, es posible que el tratamiento hormonal no sea la solución para la infertilidad masculina.

Cuando el problema para conseguir un embarazo se debe a una obstrucción en las vías seminales cabe la posibilidad de recurrir a un tratamiento quirúrgico. En muchos casos, mediante una operación es posible eliminar el bloqueo físico que impide el paso de los espermatozoides o, en su caso, recanalizar los conductos deferentes para que los espermatozoides puedan salir correctamente en la eyaculación.

Además de los tratamientos médicos, existen tratamientos naturales ante la infertilidad masculina. Los más recomendados y empleados son aquellos formados a base de complejos vitamínicos y antioxidantes como la vitamina E y la L-carnitina, los cuales pueden mejorar parcialmente la calidad seminal en los casos menos severos.

También es ampliamente conocida la maca peruana como remedio natural de la infertilidad masculina. La maca peruana favorece el intercambio celular y la transmisión de los impulsos nerviosos debido a su alto contenido en potasio.

Finalmente, la mayoría de los urólogos recomienda una dieta sana, rica en frutas, verduras y pescado azul con alto contenido en ácidos grasos omega 3, que aporten vitaminas y complejos antioxidantes.

Reproducción asistida e infertilidad masculina

Cuando los tratamientos médicos o naturales no consiguen remediar el problema de fertilidad en el varón, será necesario recurrir a las técnicas de reproducción asistida para tener descendencia.

Normalmente, cuando una pareja decide recurrir a una clínica de reproducción asistida debido a problemas para conseguir el embarazo, el médico especialista en infertilidad realiza una serie de pruebas iniciales para intentar averiguar qué impide la concepción.

En el caso de la mujer, las pruebas más habituales se centran en conocer el estado de su reserva ovárica así como descartar cualquier tipo de enfermedad o anomalía de su aparato reproductor.

En el hombre, además de la exploración física y la analítica hormonal, la prueba más común es la realización de un seminograma para conocer la calidad de su muestra seminal.

Dependiendo del resultado de estos análisis el médico establecerá el tratamiento de fertilidad más adecuado. Entre ellos, encontramos los siguientes:

Inseminación artificial (IA)

Esta técnica de reproducción asistida es un tratamiento de fertilidad de baja complejidad. La muestra de semen, procesada en el laboratorio, se deposita mediante una cánula en el fondo uterino a la espera de que, por sí sola, ocurra la fecundación.

La inseminación artificial está indicada en casos de infertilidad leve.

Generalmente, la muestra seminal debe cumplir estos criterios:

  • REM (recuento de espermatozoides móviles) superior a 3 millones de espermatozoides móviles tras la capacitación seminal.
  • Morfología espermática normal según criterios de la OMS (>4%).

Fecundación in vitro (FIV)

La FIV es un proceso mucho más complejo en comparación con la IA. Además de la estimulación ovárica, es necesaria una intervención quirúrgica bajo anestesia para obtener los óvulos y el cultivo posterior de los embriones generados en el laboratorio.

A grandes rasgos, la fecundación in vitro consiste en obtener los óvulos y espermatozoides, ponerlos en contacto para que se produzca la fecundación y transferir los embriones obtenidos al útero de la futura madre.

Esta técnica está indicada en casos de infertilidad masculina, donde los parámetros seminales están más alterados respecto de la IA.

Por ejemplo:

  • Oligospermia: concentración espermática menor a 15 millones/ml.
  • Teratospermia: morfología espermática normal inferior a 4%.
  • Astenospermia: movilidad de los espermatozoides reducida.
  • Oligoastenoteratospermia: combinación de las 3 condiciones anteriores
  • Criptospermia: concentración espermática menor a 100.000 espermatozoides/ml.

ICSI

La inyección intracitoplasmática de espermatozoides es una de las técnicas más empleadas en reproducción asistida. A pesar de que es considerada como una variante de la FIV, la manipulación de los gametos (óvulo y espermatozoide) es mucho mayor.

La ICSI consiste en introducir directamente el espermatozoide en el óvulo mediante un complejo sistema de micropipetas. Esta inserción la realiza el propio embriólogo y selecciona aquellos espermatozoides con mejores características.

Aunque muchas clínicas emplean la ICSI en los mismos casos en los que estaría indicada una FIV convencional, la inyección intracitoplasmática está especialmente diseñada para los casos más graves de infertilidad masculina.

Algunas de las situaciones son las siguientes:

tags: #tratamiento #hormonal #infertilidad #masculina #tipos

Publicaciones populares: