Desarrollo del Bebé y Cambios en la Madre en la Semana 22 de Gestación

29.10.2025

Con la semana 22 entramos en el sexto mes de embarazo. Según transcurren las semanas, la relación entre tu bebé y tú se va intensificando. El hecho de que puedas empezar a percibir sus movimientos y el aumento de la percepción por parte del bebé influyen en estrechar ese vínculo madre e hijo/a tan importante.

Desarrollo del Bebé en la Semana 22

A partir de la semana 22, el feto crece muy rápidamente: pesa alrededor de 400 gramos y mide entre 27 y 28 cm de largo. Su tamaño es comparable al de una papaya. A nivel de la cara ya están formados los párpados y las cejas, aunque aún faltan las pestañas y además, aún los párpados están fusionados por lo que el feto no puede abrir los ojos. Los labios se delimitan muy bien, y dentro de las encías se están empezando a formar los dientes. Los huesos siguen su transformación progresivamente y pasan de cartílago a hueso.

Se empieza a depositar el pigmento que colorea la piel. Actualmente, su piel es delgada y con muchas arrugas, pero se irán alisando progresivamente. Su piel todavía está cubierta de vérnix para protegerlo del líquido amniótico y luce un poco arrugado porque la producción de grasa subcutánea apenas comienza. El peque ya traga líquido amniótico, que pasa del estómago al intestino delgado, el cual absorbe parte del líquido y el resto pasa al intestino grueso. Este líquido amniótico contiene nutrientes que ayudan al desarrollo del bebé.

Asimismo, su cerebro está desarrollándose a toda velocidad y sus terminaciones nerviosas están en pleno proceso formativo. Lo mismo pasa con sus sentidos, especialmente con el oído, ya que cada vez es más sensible a los ruidos externos. El sistema límbico del cerebro, compuesto por un conjunto de estructuras relacionadas con las respuestas emocionales, la memoria y el aprendizaje, se encuentra en pleno desarrollo. ¿Cómo puede ser eso, te preguntarás? Pues porque a partir de estos momentos de tu embarazo, aproximadamente, su sistema límbico está en pleno desarrollo. Debido a ella, el bebé puede empezar a notar cambios en su estado de ánimo. Puede ser que se sienta contento o enfadado, según los estímulos que recibe desde el exterior.

Sus huesos ya contienen médula ósea, por lo que ya puede fabricar glóbulos rojos. Además, bajo su piel se va almacenando grasa corporal, en forma de finas capas, con dos finalidades principales. Una, ayudar en el desarrollo del sistema nervioso. El hígado empieza a funcionar hacia la semana 10 del embarazo. Pero su capacidad para metabolizar la bilirrubina y producir bilis (la encargada de digerir los alimentos) no comienza hasta un poco antes del nacimiento. El hígado comienza a procesar las enzimas necesarias para metabolizar la bilirrubina, lo cual es importante una vez que nace el bebé: si la cantidad de bilirrubina en la sangre excede ciertos niveles, el hígado tiene dificultades para eliminarla y el recién nacido puede experimentar cierta ictericia.

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Tu bebé está estableciendo horarios más regulares de sueño y vigilia, que cada vez se parecen más al patrón que seguirá una vez nazca. Todavía duerme mucho, pero sus ritmos de sueño-vigilia tienden a volverse más regulares y con el paso de las semanas la madre empieza a distinguirlos.

Cambios en la Madre en la Semana 22

La barriga se está volviendo cada vez más grande e incómoda a la hora de moverse, y es posible que el peso haya aumentado entre 6 y 7 kg desde el inicio del embarazo. La semana 22 de embarazo está comprendida en el sexto mes de gestación, por lo que la mujer está en pleno segundo trimestre gestacional. La mamá puede empezar a notar que su barriga se pone, a ratos, dura. La causa son las contracciones y relajaciones del útero, que suelen producirse varias veces al día. Se trata de algo totalmente normal, conocido como contracciones de Braxton-Hicks. Su finalidad es la de ir preparando el propio útero y los tejidos de la pelvis para cuando se produzca el parto.

Es habitual sentir molestias a nivel del pubis y del abdomen debido al crecimiento del útero; también es frecuente el notar como la barriga se pone dura. Esto es debido a que el útero se contrae y relaja de forma habitual; esto es normal que pase de forma esporádica durante el día. El útero ahora está por encima del ombligo y, durante la semana 22 de embarazo, este último comenzará a aplanarse y a sobresalir. Esta nueva condición podría molestar, por ello recomendamos evitar ropa demasiado áspera o que tenga costuras o cierres justo cerca del ombligo. ¿Quieres ver como has ido avanzando? Tu útero ya sobrepasa el ombligo en la semana 22 de embarazo. El útero ya sobrepasa el ombligo y es normal un aumento de peso de entre 5 y 6 kg. Además, la altura uterina en la semana 22 de embarazo coincide, aproximadamente, con el ombligo.

En este periodo, es habitual que la mujer note cambios en su piel. Muchas mujeres presentan en esta etapa del embarazo venitas o manchas rojas en rostro, cuello, zona del pecho y extremidades. Se trata de arañas vasculares que se generan por los elevados valores de estrógeno y, normalmente, desaparecen tras el parto. Otra alteración frecuente en la piel de la embarazada es la presencia de estrías. La futura mamá notará cómo la piel tiene una textura diferente y se quedan marcas o surcos, lo que se debe al estiramiento de la piel. Por este motivo, un buen consejo sería mantener la piel hidratada. Tu cuerpo se va redondeando y tu piel está cada vez más tensa. Pueden aparecer estrías en abdomen, nalgas, muslos, caderas y pechos.

Los pezones y areolas se vuelven más grandes y más oscuros e, incluso, las venas se verán más pronunciadas. Puedes experimentar mareos, sobre todo al levantarte de la cama o ponerte de pie tras estar un rato sentada. Tu corazón bombea más sangre (casi un 50% más que antes del embarazo) para así poder enviar más oxígeno y nutrientes al bebé a través de la placenta. Las embarazadas experimentan mayor irrigación sanguínea en el área genital, lo que puede conllevar más sensibilidad y placer durante las relaciones sexuales. Después de un primer trimestre en el que el deseo sexual suele disminuir, la libido se incrementa en esta segunda fase del embarazo. Sin embargo, debido al volumen abdominal, las relaciones sexuales cambian. En estos días puedes tener ganas de redescubrir la sexualidad de forma tierna después de un primer trimestre dominado por náuseas y malestar, que puede haber provocado una disminución del deseo; la intimidad con la pareja es muy importante.Las relaciones sexuales durante el embarazo generalmente no están prohibidas y no dañan al bebé, puede ser necesario tener algunos cuidados extra como evitar aquellas posiciones que compriman demasiado el vientre.

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Durante este periodo la madre puede notar que olvida las cosas con más facilidad o que pierde la concentración con facilidad: todo es normal, y se debe por un lado a la acción de las hormonas y por otro a que empieza a concentrarse cada vez más en lo que está pasando, dejando de lado otras cosas. Es probable que comiences a notar de forma leve una serie de contracciones en tu útero que pueden asustarte. No tienes que preocuparte, es absolutamente normal. Es una forma de preparar los músculos para el parto y se incrementan con el transcurso del embarazo.

Problemas Comunes y Soluciones

Ahora pueden presentarse con más frecuencia retenciones de agua. Lo notas porque, p. ej., los anillos o zapatos ya no entran y los calcetines aprietan. Las retenciones de agua (= edemas) son bastante frecuentes durante el embarazo. Esto se debe al mayor volumen sanguíneo, pero también de agua corporal. Los vasos sanguíneos se vuelven más permeables, por lo que el líquido puede pasar más fácilmente al tejido. Durante el embarazo, a la sangre le cuesta más subir desde la pantorrilla y el peso del útero o del niño obstaculiza los vasos sanguíneos de la pelvis. Los edemas se traducen como la retención de líquidos en los tejidos. Se localiza mayormente en las piernas, debido a la hinchazón de los tobillos. La hinchazón de pies en el embarazo se debe a la retención de líquidos propia de la gestación. Puede producir molestias y sensación de pesadez. Por lo general, estos cambios no son motivo de preocupación, aunque a veces no son bonitos de ver ni tampoco sientan bien. Debes tener cuidado si se producen mayores retenciones de agua muy repentinas y diferencias de peso, lo que puede ser indicio de una enfermedad, como una preeclampsia, por lo que debe ser comprobada por un médico.

Los tobillos y muñecas pueden hincharse, sobre todo al final del día y si pasas muchas horas de pie, debido a la compresión de las venas por el útero que dificultan el reflujo venoso y a los cambios hormonales del embarazo. Esto puede ocasionar gran pesadez de piernas e incluso hormigueo en pies y manos.

Consejos para aliviar la hinchazón y la pesadez:

  1. Es conveniente que estires las piernas cuando está sentada y hagas movimientos con los pies hacia arriba y abajo o en círculo para favorecer el retorno venoso. Camina una hora al día a paso ligero y evita permanecer muchas horas de pie sin moverte. Cuando te acuestes, pon un cojín debajo de los pies.
  2. Meter los pies y las manos en agua fría con sal gorda puede hacer disminuir la sensación de pesadez de los pies.
  3. Además las medias de compresión graduada para embarazadas pueden facilitar el retorno venoso y mitigar la pesadez.
  4. Por último, es importante que comas con poca sal y bebas al menos un litro de agua al día.

A veces, la hinchazón y la pesadez de piernas pueden ocasionar trastornos circulatorios y varices en la gestante. Si empiezan aparecerte varices puedes aplicarte algún fármaco venotónico local en forma de pomada tres veces al día. También existen los fármacos venotónicos orales en forma de pastillas o sobres que mejoran el tono vascular y favorecen el retorno venoso. Si las varices son muy importantes, probablemente tengas que comenzar con heparina a dosis profiláctica que te aplicarás cada día hasta el momento del parto. Pero esto debe indicártelo tu ginecólogo junto con un control hematológico adecuado.

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Puede aparecer insomnio o dificultad para conciliar el sueño. Muchas veces se debe a los cambios psicológicos del embarazo que producen ansiedad. Otras veces a la dificultad de encontrar una postura cómoda o relajante. Si además existen ardores o se orina con frecuencia, la dificultad de dormirse aumenta. Para estas situaciones existen remedios nutricionales como evitar bebidas excitantes como café, té, chocolate o colas. Es ideal que te tomes una infusión relajante antes de acostarte con hierbas como la tila, pasiflora, melisa o manzanilla. Además puedes añadirle a la infusión valeriana, en forma de infusión o comprimidos ya que tiene un efecto sedativo y ansiolítico.

Puedes experimentar picor si tu piel está sufriendo resequedad o tirantez. La aparición del cloasma o de manchas oscuras en la piel del rostro es común durante el embarazo.

Ecografía Morfológica y Latido Cardíaco Fetal

En la semana 22, aún puede realizarse la ecografía morfológica, si no se ha hecho antes. Tras la ecografía morfológica de la semana 20 de embarazo, esta prueba no se suele repetir hasta el tercer trimestre, pero hay excepciones. Por ejemplo, si en la ecografía el médico observó algunas anomalías, se repite a cada poco. Así si te indicó que en el cerebro de tu bebé se aprecian quistes de plexo coroidal, no te alarmes. Se encuentran en el dos por ciento de los fetos entre las semanas 16 y la 24 de gestación. Pueden ser bilaterales y el número y tamaño es variable. Disminuyen rápidamente de tamaño y se resuelven espontáneamente en la semana 28 de embarazo. Lo normal y más generalizado es que no tengan ninguna consecuencia, pero pueden asociarse con algunas cromosomopatías.

A partir de este momento, ya se puede escuchar el latido cardiaco del feto, sin necesidad de recurrir a la ecografía-Doppler. Se puede hacer en casa mediante un estetoscopio, aunque no siempre la embarazada es capaz de escuchar el sonido deseado. Aunque tampoco conviene obsesionarse, sentir que se mueve es el mejor signo de viabilidad fetal. En la consulta del ginecólogo, se escucha el latido cardiaco con un aparato eléctrico poniendo un cursor con un poco de gel sobre la pared abdominal en la zona donde se sospecha que está el corazón y escuchándolo a través de un pequeño altavoz. Es curioso oir como el corazón del feto late muy rápidamente, entre 120 y 160 latidos por minuto, en comparación con el nuestro, que lo hace entre 60 y 80 latidos por minuto. Es importante recordar, que en estas semanas a veces cuesta localizar el latido cardiaco debido a los movimientos del feto y a las diferentes posturas que éste adopta.

Otros Aspectos Importantes

Relación de pareja: Tener una buena relación de pareja durante el embarazo te ayudará a compartir miedos y a sentirte apoyada en este momento de tantos cambios para ti.

Vínculo madre e hijo/a: A partir de ahora ya es normal que empieces a notar más movimientos fetales. Esta semana es también un buen momento para comunicar a tus otros hijos/as (si los tienes) sobre la llegada de su nuevo hermanito/a.

Anemia: Una dieta rica en hierro -con carne y legumbres-, así como un aporte de hierro extra, pueden prevenir la anemia.

Cafeína y Embarazo

La cafeína y sus metabolitos atraviesan fácilmente la placenta y se pueden encontrar en cantidades cuantificables en la sangre y el líquido amniótico fetal. El metabolismo de la cafeína materna disminuye significativamente durante el embarazo; aumentando su vida media tres veces en el tercer trimestre, llegando a 11,5 a 18 horas. Esto es debido principalmente a la inmadurez de las enzimas hepáticas. Y la falta de actividad para metabolizar la cafeína en la placenta. Por lo tanto, incluso con un bajo consumo de cafeína materna en el embarazo, se asume una exposición prolongada del feto a la cafeína, sobre todo cuando la madre es genéticamente una metabolizadora lenta de cafeína. Diversos estudios han confirmado los efectos negativos de la ingesta de cafeína en el embarazo y cómo este riesgo aumenta con el incremento de la dosis de cafeína.

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