Crisis de los 6 Meses en Bebés: Desarrollo y Lactancia
Los 3 primeros años de vida son un periodo de máxima importancia en el desarrollo físico y psicológico del bebé. Si vas a tener un hijo esto que te vamos a contar te interesa, y si ya tienes hijos probablemente te ha pasado, pero no sabías cuál era la razón, por lo que también te interesa.
En el nacimiento se produce la separación física del cuerpo de la madre. Alrededor de los 6 meses el bebé está listo para empezar a complementar la lactancia con otros alimentos.
La lactancia materna es un proceso que conlleva muchos beneficios tanto para el bebé como para la madre. Sin embargo, no siempre se da de forma natural y placentera. En muchas ocasiones, las madres enfrentan períodos de dificultad conocidos como “crisis de lactancia”.
Estas crisis, también llamadas “brotes de crecimiento” o “crisis de desarrollo”, generan dudas y angustia en los padres. ¡Pero no te preocupes! Son normales y pasajeras.
¿Qué son las Crisis de Lactancia?
Las crisis de lactancia son períodos en los que el peque cambia su comportamiento al mamar, lo que puede generar preocupación en la madre. Las crisis de lactancia son períodos en los que el bebé parece estar más demandante, inquieto o insatisfecho con la producción de leche de su madre. Estas crisis pueden aparecer en varios momentos a lo largo del tiempo de amamantamiento, y pueden sorprender a las madres. A pesar de su nombre, no implican que la lactancia esté llegando a su fin.
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Durante estas etapas, el bebé puede mostrarse inquieto, demandar el pecho con mayor frecuencia o rechazarlo momentáneamente. También puede parecer que la producción de leche ha disminuido o que el bebé no está satisfecho.
Una crisis de lactancia, también conocida como brote o escalón de crecimiento, es un momento en el que parece haber un desajuste entre la producción de leche materna y las necesidades del bebé.
Es importante saber que estas crisis son pasajeras y se deben a un cambio en la demanda y en el comportamiento del bebé. Además, debemos recordar que la producción de leche en la madre se regula mediante la demanda del bebé; cuanto más mame el bebé mayor cantidad de leche producirá la madre.
¿Cuándo Ocurren las Crisis de Lactancia?
Las fases en las que tienen lugar las crisis de lactancia coinciden con momentos clave en el desarrollo del bebé. Durante estas etapas, el bebé está experimentando cambios físicos, cognitivos y emocionales significativos.
Algunas de las crisis de lactancia más comunes son:
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- A los 15-20 días de vida: En esta primera crisis, el bebé empieza a aumentar su demanda de leche. Puede llorar más y querer estar al pecho casi todo el tiempo. Esta es una de las primeras crisis que pasan los bebés. Se caracteriza por un aumento en la demanda de leche y puede llevar a las madres a pensar que no están produciendo suficiente. En este momento, el niño requiere mayor cantidad de leche y pone en marcha los mecanismos para conseguirlo.
- A las 6 semanas: El bebé se vuelve más inquieto y distraído mientras mama. La crisis de lactancia que ocurre entre las 6-7 semanas se debe a un cambio transitorio en el sabor de la leche.
- A los 3 meses: Esta es una de las crisis más difíciles. El bebé comienza a interesarse más en el entorno y se distrae fácilmente. Alrededor de los tres meses, algunos bebés pasan por una nueva crisis. Esta es la crisis más complicada y el principal factor de abandono de la lactancia materna. En este período, cambia el patrón de las tomas: el bebé ya no hace tomas tan largas; se suelta a los pocos minutos y parece no tener hambre. También se debe a la modificación del sistema de producción de la leche en el cuerpo de la madre, lo que puede disgustar al bebé al principio porque la leche tardará en salir un poco más de lo que lo había hecho hasta entonces.
- A los 6 meses: Coincide con la introducción de la alimentación complementaria.
- A los 9 meses: Aparece la angustia por separación.
- Al año: El bebé ya camina o gatea y explora su independencia. Cuando el bebé cumple un año, el ritmo de crecimiento se ralentiza, lo que se traduce en una menor ingesta de alimentos. La leche materna sigue siendo un alimento muy nutritivo, por lo que, si el bebé pierde interés por la comida, seguirá recibiendo alimento a través de la leche.
- A los 2 años: Esta crisis es poco conocida, porque el porcentaje de mamás que amamanta a los dos años es bajo. El niño crece y es capaz de verbalizar sus deseos, con palabras o gestos. Sabe lo que quiere y cuándo lo quiere. En esta etapa, el peque suele demandar el pecho con frecuencia y, si no lo consigue en ese mismo momento, se pone nervioso y, a veces, estalla en una rabieta. A los dos años, el niño es capaz de hacer muchas cosas de forma autónoma, pero, a la vez, siente muchas inseguridades, y el pecho es un lugar seguro, donde todo está bien.
Crisis de los 6 Meses: Desarrollo del Bebé
Muchas madres hablan de la crisis de los 5 o 6 meses. Ya hemos hablado de la crisis de los 4 meses, dónde la mayoría de los bebés atraviesan una supuesta crisis de lactancia. Los bebés empiezan a dormir menos por las noches, se despiertan más agitados y desesperados buscando teta.
Esta crisis no está relacionada con la producción de leche, se trata de una modificación de los ritmos fisiológicos del sueño de los bebés. Esto hace que durante un tiempo tengan un sueño más ligero y se despierten agitados por la noche y, evidentemente, pidiendo pecho.
Y es ahí cuando en algún momento de los 5 a los 6 meses el malestar nocturno no cede y aumenta aún más, desesperando a la más pintada. La explicación es muy simple. Los bebés tienen muy claro qué cantidad de leche necesitan al día, porque es necesario recordar que el alimento más importante durante el primer año de vida para el bebé es la leche.
Puede pasar que esa cantidad de leche diaria no sea satisfecha; o bien porque se le niegan tomas diurnas o porque se inicia con grandes cantidades de comida. Y recordar que no por comer más o por dar cereales en las tomas nocturnas van a dormir más.
Alrededor de los 6 meses el bebé está listo para empezar a complementar la lactancia con otros alimentos. La introducción de alimentos debe realizarse siempre respetando al bebé, sin obligarle a comer ni introducirle la comida en la boca, sino poniéndosela delante y dejando que sea él/ella quien se acerque a la cuchara.
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Siempre que aparecen cambios de comportamiento en el bebé, en el sueño, número de tomas o cualquier otro, se suele llegar a la misma conclusión: ¡El bebé se queda con hambre! El pecho ya no le alimenta lo suficiente, así que hay que darle una ayudita! Las asesoras, en determinadas fases de la lactancia, estamos esperando escuchar esa precisa frase cuando acuden en nuestra ayuda. Y casi siempre acabamos oyéndola.
EL pecho lo es TODO para el bebé. Y cuando digo TODO, me refiero a que les nutre y alimenta, pero también les tranquiliza, relaja, reconforta y les hace sentir seguros al estar cerca de mamá.
Los bebés vienen biológicamente programados para sobrevivir. Por eso, responden a ciertos patrones para conseguir ese fin: despertarse a menudo para comer, comprobar que mamá está ahí, que todo marcha bien y que no hay posibles amenazas cerca. En cuanto algo no funciona del todo nos lo comunican de la única forma que saben: llorando.
Si un bebé llora, es que algo le pasa. Así que jamás debemos dejarle llorar. No todos los motivos del llanto de los recién nacidos son siempre el hambre.
Son periodos sensibles en los que se producen avances en el desarrollo del proceso evolutivo del bebé. A los 4 meses los bebés incorporan fases de sueño que al nacer no tenían.
La crisis de desarrollo de los 6 meses no la sufren todos los bebés. Ya hemos dicho que cada binomio mamá-bebé es diferente y hay muchos que sufren solo alguna crisis y de forma atenuada, y otros pasan por todas y de manera muy acentuada.
Algunos niños hacen todo lo contrario. Algunos bebés sienten pasión por probar todo tipo de alimentos y por texturas nuevas. La alimentación complementaria les fascina y muchas mamás suelen malinterpretar que rechaza el pecho porque ya no le hace falta. Un niño de esta edad aún necesita un gran aporte de leche ya que es su alimento principal hasta al menos el primer año.
Otros niños pueden no estar preparados para introducir alimentos distintos a la leche materna. No pasa nada. No hay ningún problema. Cada bebé tiene un ritmo diferente de desarrollo. No forcéis a mamar o a comer al bebé.
No hagas caso de los que te aconsejan darle leche de fórmula o cereales antes de irse a la cama. Dejar la lactancia, iniciar la suplementación con leche artificial o la alimentación complementaria no resuelven el problema.
Mujeres, confiad en vuestra capacidad para amamantar y en la de vuestros bebés para lactar. La naturaleza ha previsto de forma rigurosa cada paso. La lactancia parece un mecanismo frágil y rígido, pero en realidad posee un hermoso equilibrio muy maleable y que se adapta a cada binomio mamá-bebé. No dejéis que nadie os haga dudar y disfrutadla. Si realmente pensáis que existe una dificultad, problema o duda, acudid a vuestra asesora. Cada momento es único e irrepetible.
¿Por Qué Ocurren las Crisis de Lactancia?
El bebé necesita aumentar la cantidad de leche que recibe. Cuando su alimentación es lactancia materna, la única manera de que el pecho produzca más leche es estimulándolo mamando más. El bebé vuelve a necesitar más cantidad de leche y, como hemos explicado antes, sabe que demandando más consigue más leche.
El cerebro del bebé cambia de manera espectacular, se producen millones de conexiones neuronales. Ahora es capaz de ver más lejos, escucha mucho más sonidos que antes y ya empieza a interactuar o comunicarse (a su manera) con otras personas.
Debido a la cantidad de estímulos que es capaz de gestionar y recibir, se despista con facilidad. Todo es nuevo y super interesante para ellos…y tienen todo por aprender. En esta etapa se suele iniciar “la angustia por la separación”. El bebé se da cuenta que es una persona distinta a su madre, hasta el momento seguía creyendo que eran un “uno”. Si pierde de vista a su madre no sabe si va a volver y el miedo a perderla le lleva a esa angustia.
El bebé casi niño, está auto-afirmándose. Se ha dado cuenta que puede y tiene una opinión distinta a la de sus padres y personas con las que se relaciona. El problema es que aún su cerebro racional no está desarrollado y su cerebro emocional es el que manda, por lo tanto, cada vez que se les lleva la contraria en algo, no les entiendes, haces algo distinto a los que ellos creían o querían que hicieras…sus emociones les invaden y se enfadan muchísimo por la frustración.
¿Qué Hacer Durante una Crisis de Lactancia?
Ante las crisis de lactancia, ¿qué hacer? Las crisis de lactancia son períodos complicados para la mamá, ya que comportan una demanda continuada por parte del bebé, unido a la preocupación constante por no saber bien qué puede estar pasando.
Si la crisis de lactancia se prolonga más tiempo del que consideras normal, el peque no gana peso adecuadamente o experimentas dolor, es recomendable buscar ayuda de un profesional de la salud o de un asesor de lactancia.
A pesar de saber a qué se debe la crisis de lactancia, es duro tener que enfrentarse a una y complicado de manejar.
Aquí hay algunos consejos sobre qué hacer cuando el bebé tiene una crisis de lactancia:
- Responde a las señales de tu bebé: La regulación de la producción de leche: Durante los primeros meses, la producción se basa en la succión del bebé.
- Descanso y autocuidado: Las crisis de lactancia pueden ser agotadoras. Descansa lo suficiente y no dudes en pedir ayuda para cuidar del bebé.
- Apoyo y consejo profesional: Busca el apoyo de una asesora de lactancia o de una profesional de la salud si te sientes abrumada. En caso de dudar sobre si se trata de una crisis de lactancia o no siempre es recomendable acudir a tu matrona o pediatra.
- Ten en cuenta que estas crisis son temporales. Confía en tu cuerpo y en la capacidad de tu bebé para superar esta etapa. No debes olvidar que la crisis de lactancia es un proceso natural y pasajero. Intenta mantener la calma, aunque no siempre resulte fácil. Las mamás deben saber que tienen la leche suficiente como para satisfacer las necesidades de sus bebés y que solo hay que tener paciencia para superar las necesidades de ajuste.
| Crisis de Lactancia | Edad Aproximada | Características |
|---|---|---|
| Crisis de las 2-3 semanas | 2-3 semanas | Aumento en la demanda de leche, llanto frecuente. |
| Crisis de las 6 semanas | 6 semanas | Bebé inquieto y distraído al mamar. |
| Crisis de los 3 meses | 3 meses | Cambio en el patrón de las tomas, distracción fácil. |
| Crisis de los 6 meses | 6 meses | Coincide con la introducción de la alimentación complementaria. |
| Crisis de los 9 meses | 9 meses | Aparición de la angustia por separación. |
| Crisis del año | 12 meses | El bebé camina y explora su independencia, menor ingesta de alimentos. |
| Crisis de los 2 años | 2 años | El niño expresa sus deseos verbalmente, demanda frecuente del pecho. |
Pero creemos que sí tienes toda esta información en tu mano podrás gestionar y sobrellevar cada etapa mejor, ya que sabrás qué y porqué está pasando…y no tendrás ese sin vivir de “no sé qué le pasa y no sé qué hacer”. No es lo mismo saber porqué llora tu bebé o porque está asustado o se comporta de una manera distinta que no saber qué le pasa y no saber si puedes hacer algo o no por ayudarle.
RECUERDA: cada bebé es diferente, y lo que funciona para uno puede no ser lo mejor para otro. Confía en tus instintos como madre y busca apoyo cuando lo necesites.
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