John McEnroe: Una Leyenda del Tenis y su Vida Familiar
El nombre de John McEnroe evoca imágenes de un tenista talentoso, pero también de un personaje controvertido y apasionado. Su impacto en el mundo del tenis es innegable, y su vida personal ha sido tan interesante como su carrera en las canchas.
Inicios y Ascenso al Éxito
John Patrick McEnroe Jr. nació en Wiesbaden, Alemania, el 16 de febrero de 1959. La familia regresó a Estados Unidos cuando él tenía 9 meses y se instaló en Queens, Nueva York. Allí nacieron sus dos hermanos: Mark (1964) y Patrick (1966). Empezó a jugar tenis con 8 años, en el Douglaston Club. A los 12 años era el 7º de su categoría de edad y pasó a entrenar en la Port Washington Tennis Academy, en Long Island.
En 1975 clasificó al equipo Júnior de Copa Davis y, un año después, alcanzó el 2º puesto del ranking nacional Sub-18. John McEnroe disputó su primer torneo ATP en 1976, en New Jersey. Alcanzó la 2ª ronda y sumó sus primeros 5 puntos del ranking.
Gracias a los puntos conseguidos el año anterior, pudo jugar la clasificación al torneo sénior de Roland Garros, donde entró en el cuadro principal y alcanzó la 2ª ronda. También jugó el torneo de dobles mixtos con Mary Carrillo, proclamándose campeones. También entró al cuadro principal de Wimbledon, donde consiguió llegar a semifinales. Perdió ante Jimmy Connors, en aquel momento el Nº 1 del mundo.
Tras el verano comenzó a estudiar en Stanford, aunque abandonó después del primer semestre para centrarse en el tenis. En 1978 jugó su 2ª semifinal de Grand Slam, esta vez en el Abierto de Estados Unidos. Fue el año en que John McEnroe ganó su primer torneo profesional en Hartford. Al terminar la temporada había logrado 4 títulos y clasificó al Masters Grand Prix (actual ATP Finals).
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En 1979, él y Peter Fleming ganaron los títulos de dobles de Wimbledon y US Open. Además, ganó su primer título de Grand Slam individual, también en Estados Unidos. Ganó las Finales del circuito rival, WCT. Acabó el año con 10 títulos individuales y 17 de dobles.
Llegó a la final de Wimbledon por primera vez, tras una polémica semifinal ante Jimmy Connors con improperios a jueces de línea y silla. El estadounidense llegó a la pista abucheado por el público, consecuencia de su comportamiento en la semifinal, pero pese a todo empezó imponiéndose en el primer set. Björn perdió 5 match points más y McEnroe terminó imponiéndose 18-16, forzando el último set.
Su regreso a Wimbledon en 1981 fue polémico. Rompió dos raquetas, recibiendo una multa de 1.500 dólares y estuvo a punto de ser expulsado por llamar al árbitro «escoria del mundo» e insultar al supervisor principal del torneo. Fue en este torneo donde hizo famosa la frase «you cannot be serious» («no puedes hablar en serio»), que gritaba constantemente para protestar las decisiones arbitrales.
Tras volver a alcanzar la final, se impuso a Borg en 4 sets, poniendo fin a la racha de 41 victorias consecutivas del sueco en el All England Club. John McEnroe se enfrentó a Borg por última vez en la final del US Open de ese mismo 1981, imponiéndose en 4 sets. Ganó su segunda final WCT y terminó el año como Nº 1 del mundo.
1982 fue un mal año en cuanto a Grand Slams. Tras el Abierto de Estados Unidos ganó 26 partidos consecutivos en 5 torneos, así como 2 encuentros de Copa Davis. No pudo superar los cuartos de final de Roland Garros, aunque se alzó con su segundo Wimbledon perdiendo un único set en todo el torneo.
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En el Abierto de Estados Unidos cayó en 4ª ronda, convirtiéndose en su derrota más temprana en este torneo desde su primera aparición en 1977. Logró una marca personal de 13 títulos, incluidos Wimbledon y US Open, sus dos últimos títulos de Grand Slam. Además, su récord de victorias de 82-3 (96% de victorias) sigue sin batirse en 2025.
Disputó por primera y única vez la final de Roland Garros, donde se enfrentó a Ivan Lendl. Cuando iba ganando 2-1, 4-2, 40-30, perdió su servicio. A partir de ahí, Lendl remontó para ganar el set y acabó imponiéndose en el marcador final. Cerró la temporada con los títulos de Finales WCT y Masters Grand Prix.
Con Estados Unidos ganó el Mundial por Equipos y quedó segundo en Copa Davis. En la siguiente temporada, aunque hizo un gran papel en casi todos los torneos que jugó, no ganó ningún Grand Slam. De hecho, en Estados Unidos jugó su última final en este tipo de torneos.
A su regreso cayó en la 1ª ronda del US Open para luego ganar 3 títulos de los 8 torneos que disputó. 1987 fue su peor año. Por primera vez en su carrera profesional no ganó ningún título y además fue multado y descalificado varias veces por comportamiento antideportivo. Durante el año siguiente alternó buenas y malas actuaciones.
Sufrió su primera descalificación por mal comportamiento, tras un cambio en las reglas, y ganó un título. Para 1991 su declive ya era evidente. Su última temporada como profesional fue la de 1992.
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En 1999, tras la victoria de Steffi Graf en Roland Garros, John McEnroe le propuso jugar dobles mixtos en Wimbledon. También en 2006, tras 14 años de retiro, participó en el ATP Tour de dobles. Hizo dupla con Jonas Björkman y ganaron uno de los dos torneos en el que participaron.
John McEnroe ha sido Nº 1 del ranking de dobles durante 269 semanas, tercer récord de la Era Abierta. A fines de los años 1970, muchos jugadores estadounidenses habían renunciado a jugar Copa Davis, haciendo que el interés por la competición en ese país descendiera. Debutó en 1978 jugando dobles con Brian Gottfried y venciendo a Chile.
También jugó la final ante Gran Bretaña, ganando sus dos partidos para lograr la primera victoria de Estados Unidos en esta competición desde 1972. La base del juego de John McEnroe eran el saque y la subida a la red. No obstante, todo este talento se veía ensombrecido por un comportamiento conflictivo y antideportivo que le ha hecho famoso incluso fuera del ámbito del tenis.
Cuando al año siguiente se alzó con la victoria en este torneo, la organización se negó a entregarle la membresía al All England Club que otorgaba a todos los vencedores. Ya en primera ronda rompió dos raquetas, recibiendo una multa de 1.500 dólares.
Tras esta competición, el imitador británico Roger Kitter grabó el sketch «Chalk Dust: The Umpire Strikes Back». Una parodia de McEnroe perdiendo las formas ante un árbitro. Al igual que los octavos de final del Abierto de Australia 1990. Es el único tenista masculino con más de 70 Títulos tanto en Individuales como Dobles. 170 semanas Nº1 del Ranking.
Controversias y Vida Personal
En la década de los años 1980 surgieron continuos rumores sobre el consumo de cocaína por parte de John McEnroe. Aunque negó este consumo durante años, en 2000 admitió que «la cocaína era la droga de esa época» y que él no era un espectador inocente. Posteriormente, también admitió el uso de esteroides anabólicos, aunque según su versión, sin saberlo.
Se casó dos veces. En 1986 con la actriz Tatum O’Neal, con quien tuvo tres hijos (Kevin en 1986, Sean en 1987 y Emily en 1991), y de la que se divorció en 1992. Inició una relación con la cantante Patty Smyth en 1993, su hija Anna nació en 1995 y ellos se casaron en 1997.
La relación con O’Neal fue realmente tortuosa. Al parecer era tan excéntrica como el propio John McEnroe, que llegó a denominarla «mi versión femenina» e, incluso, aparecieron en programas televisivos tirándose objetos.
Toca la guitarra como pasatiempo y en 1994 creó su propio grupo musical para cumplir su sueño de convertirse en músico profesional: The Johnny Smyth Band. Era el cantante y guitarrista. La banda llegó a dar pequeños conciertos y hacer una gira de dos años, pero John McEnroe la abandonó repentinamente en 1997, justo antes de terminar de grabar su primer álbum. Se dice que su segunda esposa se opuso a esta actividad.
En 1999 fue capitán del equipo estadounidense de Copa Davis, pero renunció tras 14 meses alegando frustración por el programa y formato de la competición. Su autobiografía «You cannot be serious» vio la luz en 2002. En ella cuenta su punto de vista sobre el tour, el papel de las corporaciones en el tenis y sus propios abusos de droga fuera de la cancha.
Presentó un par de programas de televisión que fueron cancelados por falta de audiencia: El talk show «McEnroe» y el concurso «The Chair». También hizo anuncios publicitarios y participó en series de televisión y películas. Por ejemplo, hizo de sí mismo en las películas «Wimbledon» y «Mr. Desde 2010 tiene una academia de tenis con su nombre en New York. Desde su último año como jugador trabaja como comentarista de tenis en diversas cadenas de televisión.
En 2017 se estrenó el largometraje sueco «Borg vs McEnroe», centrado en la rivalidad entre ambos tenistas, especialmente la final de Wimbledon 1980. Según el estadounidense, los creadores nunca le consultaron sobre el contenido y el actor que le interpretaba nunca se puso en contacto con él.
A principios de los ochenta, mucho antes de que el término se popularizase, John McEnroe (Wiesbaden, Alemania, 1959) se convirtió en su propio meme. Su agresividad en la pista de juego, su beligerancia contra los jueces de silla y su tendencia a destrozar raquetas para canalizar su ira llegó a ser un valioso material para viñetas satíricas, imitadores televisivos, los muñecos de Spitting Image e incluso para inspirar una campaña de publicidad protagonizada por él mismo.
La marca de maquinillas de afeitar desechables Bic contrató al tenista para que repitiera la frase con la que respondió en 1981 al juez de silla de Wimbledon, cuando este puso en duda que una de sus bolas hubiera entrado dentro del terreno de juego. «¿Bromea o qué? La bola entró», contestaba enojado el tenista que, a pesar de lo abultado de su cuenta corriente, se preguntaba: “¿Por qué tengo que pagar más si me afeito de campeonato con Bic? Con Bic tengo siempre todas las ventajas”.
En 2005, McEnroe aceptó recuperar esa faceta de deportista iracundo para anunciar el modelo Altea de Seat. Lo de menos era que, por edad, muchos de los espectadores desconocieran la referencia o que, con dos décadas más a sus espaldas, su interpretación de ese niño terrible que fue resultara un tanto sonrojante. Lo verdaderamente complicado de entender era por qué una persona que había conseguido encauzar su vida, y hacer olvidar su fama de violento e intratable, quisiera reeditar ese mal recuerdo.
“Tal vez no fui tan malo después de todo”, llegó a declarar John McEnroe, que aprovechaba para quejarse de que “aquellos que intentaban sacarme de la competición, tal vez deberían haber intentado ayudarme en lugar de colgarme en los años ochenta”. Si bien el reproche podía estar justificado, de lo que no hay duda es de que, durante su época como profesional del tenis de élite, McEnroe no fue precisamente una persona ejemplar ni como deportista, ni como amigo ni como pareja sentimental.
Desde que comenzó a competir, el tenista dio muestras de su irascibilidad. Mary Carillo, extenista y compañera de McEnroe en dobles mixtos de Roland Garros, recordaba cómo, en el año 1977, mientras estaban en un café de París, McEnroe perdió los estribos con un camarero que lo había ignorado. El deportista se pasó varios minutos gritándole “Omelet du fromage”, la única frase en francés que conocía.
De ahí en adelante, los objetos de su ira fueron jueces de pista, los recogepelotas, los contrincantes, sus padres e incluso la que fuera su esposa, la actriz Tatum O’Neal. Niña precoz, O’Neal disfrutó muy pronto de los placeres, las amarguras y las rutinas de Hollywood, especialmente de las de su padre, Ryan O’Neal, que se sentía tan orgulloso como herido porque su hija hubiera recibido un Oscar por Luna de papel (1973) y él no. Abusada por el camello de O’Neal, Tatum no tardó en caer en el alcohol y las drogas por lo que, cuando conoció a McEnroe, no estaba precisamente en su mejor momento.
Casados en 1986, se divorciaron en 1992 después de un tormentoso matrimonio en el que no faltó el acoso de los periodistas y las acusaciones de malos tratos que, si bien no terminaron con la condena del tenista, encajaban con su carácter temperamental.
El fin del matrimonio con O’Neal coincidió con el abandono de la competición profesional de McEnroe que, a partir de entonces, dejó de ser una pieza tan preciada para los paparazzi. Aunque correlación no es causalidad, lo cierto es que el comportamiento de McEnroe cambió, a lo que también contribuyó su nueva relación sentimental con Patty Smyth.
A pesar de que en un primer momento la cantante de la banda Scandal era reticente a comprometerse con el deportista, la pareja acabó contrayendo matrimonio en 1997, en una ceremonia íntima celebrada en Hawái, el mismo día que se entregaban los Oscar en Teatro Kodak de Los Ángeles para así despistar a los paparazzi. De hecho, más de dos décadas después del enlace aún no se han filtrado imágenes a la prensa.
Además de su interés por el deporte, McEnroe siempre mostró cierta inclinación por las artes. Guitarrista aficionado, que aprendió a tocar con ayuda de sus amigos, entre los que se encontraban Eddie Van Halen y el mismísimo Eric Clapton, McEnroe tuvo su propia banda, llegó a grabar dos singles y ha participado en discos de, por ejemplo, Chrissie Hynde.
Más lucrativa que su carrera musical es su galería de arte y su faceta de coleccionista. «Me encanta el arte. Creo que es muy interesante, porque coleccionarlo y observarlo te genera una sensación de gran satisfacción. Una parte de tu cerebro es competitiva y está relacionada con el juego, pero la otra tiende a la reflexión y al pensamiento», declaraba al periodista de El País Alejandro Ciriza un McEnroe que, durante los ochenta, frecuentó a pintores de la talla de Basquiat -de quien diría que no se gastaría “ni mil dólares en uno de sus cuadros”- y Warhol, con quien no tuvo muy buena relación, hasta que el deportista le encargó un retrato que acabaría subastando en Sotheby’s por casi medio millón de dólares.
En la actualidad, a pesar de estar retirado de la competición, McEnroe sigue vinculado al tenis a través de su escuela deportiva para niños, participando en partidos benéficos como el que la Asociación de Tenis de Estados Unidos organizó en apoyo a Ucrania, entrenando a otros tenistas o participando como comentarista para canales como Eurosports o ESPN, una experiencia que, a su vez, le ha permitido participar en otros proyectos audiovisuales.
En una de ellas reconocía que echaba de menos que los tenistas actuales fueran más temperamentales y expresasen en la pista su ira y su frustración, especialmente en las competiciones femeninas en las que, decía, no se vislumbra ningún sentimiento. De hecho, su valoración de la categoría femenina ha sido una de las pocas veces que McEnroe ha vuelto a ser foco de la polémica.
El tenista estadounidense John McEnroe, exnúmero uno mundial, anunció que ésta sería su última temporada como profesional, con 32 años de edad.
Hijos de John McEnroe
John McEnroe tiene seis hijos de dos matrimonios diferentes:
- Con Tatum O'Neal: Kevin (1986), Sean (1987) y Emily (1991)
- Con Patty Smyth: Anna (1995) y Ava (1999). También es padrastro de Ruby (hija de Patty Smyth de una relación anterior).
John McEnroe, de 64 años, y Patty Smyth, de 66, forman un sólido matrimonio que ya ha celebrado su 26º aniversario. McEnroe, por su parte, cree que la clave está en que su mujer le deja ser él mismo. "Creo que es importante en una relación. Si tienes eso, ya es un éxito", aseguró a The Empire Film Podcast.
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