Lactancia Materna y COVID-19: Recomendaciones Actualizadas

04.11.2025

La pandemia de COVID-19 ha generado numerosas preguntas sobre la seguridad de la lactancia materna. Tras la revisión realizada, observamos que, en general, en el caso de que la madre lo desee y su estado de salud y el del recién nacido lo permitan, se recomienda la lactancia materna (su inicio o su mantenimiento), aun en el caso de que se trate de una madre lactante con sospecha de COVID-19 o con COVID-19 confirmada.

Beneficios de la Lactancia Materna

La leche materna es la mejor fuente de nutrición para los bebés, incluidos los bebés cuyas madres tienen sospecha de infección por SARS-CoV-2 o infección confirmada. La leche materna contiene anticuerpos y otros beneficios inmunológicos que pueden ayudar a proteger al bebé contra las enfermedades respiratorias; además son otros muchos los beneficios no inmunológicos que aporta la lactancia materna para la salud de un niño, a corto y a largo plazo.

En el contexto de la infección materna por COVID-19, el bebé puede recibir protección pasiva contra los anticuerpos del virus, ya que la leche materna es una fuente de anticuerpos y otros factores antiinfecciosos. La lactancia materna defiende, de forma activa y pasiva, frente a infecciones al recién nacido.

El documento de información científico-técnica de la COVID-19 del Ministerio de Sanidad indica, respecto a la lactancia materna, que “proporciona la forma más completa de nutrición para los recién nacidos ya que les proporciona anticuerpos que aún no se han desarrollado en los bebés y que son muy necesarios para defenderse de infecciones respiratorias en los primeros meses de vida, como puede ser frente a este nuevo coronavirus”.

Transmisión del SARS-CoV-2 a través de la Leche Materna

En cuanto a la posible transmisión del SARS-CoV-2 a través de la leche materna, hasta la fecha, el virus que causa COVID-19 no se ha detectado en la leche materna. Sin embargo, como se trata de una enfermedad nueva, esta evidencia se basa en estudios limitados y se necesita más investigación para establecer conclusiones firmes.

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Un informe describe el hallazgo de RNA viral en muestras de leche materna de una mujer sintomática y cuyo bebé tuvo una prueba positiva para SARS-CoV-2. Se concluye que, en la actualidad, los datos no son suficientes para confirmar la transmisión vertical de COVID-19 a través de la lactancia materna.

Se analizaron muestras de leche materna para COVID-19 de un total de 46 díadas madre-lactantes. Todas las madres tenían COVID-19, mientras que 13 bebés dieron positivo en COVID-19. Las muestras de leche materna de 43 madres fueron negativas para el virus COVID-19, mientras que las muestras de 3 madres dieron positivo para partículas virales por RT-PCR. Entre los 3 bebés cuyas madres recibieron leche materna positiva para partículas de ARN viral, no virus vivos, un bebé dio positivo para COVID-19. Los otros dos bebés dieron negativo para COVID-19; uno fue amamantado y el otro recién nacido fue alimentado con leche materna extraída después de que ya no se detectaron partículas virales de ARN.

En los lactantes, el riesgo de infección por COVID-19 es bajo, la infección suele ser leve o asintomática, mientras que las consecuencias de no amamantar y de la separación madre - hijo pueden ser significativas. También indica que los beneficios de la lactancia materna y la interacción entre madres e infantes para prevenir infecciones y promover la salud y el desarrollo son especialmente importantes en contextos con recursos sanitarios y/o comunitarios limitados.

Recomendaciones para Madres Lactantes con Sospecha o Confirmación de COVID-19

Se debería alentar a las madres con sospecha o confirmación de COVID-19 a iniciar o continuar amamantando. Se debería aconsejar a las madres que los beneficios de la lactancia materna superan sustancialmente los riesgos potenciales de transmisión.

Siempre que una madre infectada tome las precauciones adecuadas puede amamantar a su bebé. Se debería permitir que la madre y el bebé permanezcan juntos durante el día y la noche y que practiquen contacto piel con piel, incluido el método canguro, especialmente inmediatamente después del nacimiento y durante el establecimiento de la lactancia, incluso en el caso de que las madres o sus bebés tengan sospecha de COVID-19 o infección confirmada.

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Medidas de Precaución

Se debería aconsejar a una madre lactante con sospecha de COVID-19 o con COVID-19 confirmada que tome todas las precauciones posibles para evitar la propagación del virus a su bebé, incluida:

  • Practicar la higiene respiratoria durante la alimentación, incluido el uso de una mascarilla que cubra la boca y la nariz.
  • Lavarse las manos con agua y jabón durante 20 segundos antes y después de tocar al bebé.
  • Limpiar y desinfectar rutinariamente las superficies que ha tocado.

Actualmente, existe una falta de evidencia que respalde otras medidas de precaución, como la limpieza de la mama antes de amamantar o extraer la leche, o la desinfección de las superficies externas de los dispositivos de recolección de leche (por ejemplo, biberones,o bolsas de leche), aunque las madres las pueden adoptar para minimizar las potenciales rutas de transmisión del SARS-CoV -2.

En caso de síntomas respiratorios usar mascarilla médica cuando esté cerca del lactante. Si está gravemente enferma con COVID-19, si se sospecha de COVID-19 o en caso de otras complicaciones que son un obstáculo para continuar una lactancia materna directa, extraiga leche para proporcionar leche materna de manera segura a los bebés.

Para los casos de madres lactantes fuera del periodo postnatal inmediato y que se infectan o hay sospecha de infección por el SARS-CoV-2 se recomienda extremar las medidas de aislamiento (higiene de manos y mascarilla) y seguir amamantando al bebé, o bien hacer una extracción de la leche, tomando las máximas precauciones, y que ésta sea administrada al niño por un cuidador sano. No es preciso pasteurizar la leche extraída antes de administrarla al bebé.

Si la situación clínica de la madre o el neonato ha motivado la separación de ambos, idealmente, el lactante debería ser alimentado por otro cuidador sano con leche materna extraída con un extractor de leche. Antes de proceder a extraer la leche, idealmente con un extractor de leche de uso exclusivo, la madre debería usar una mascarilla y limpiarse bien las manos y los senos con agua y jabón. Al terminar, si es posible, el extractor de leche debería ser limpiado a fondo por una persona sana.

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Si la alimentación por un cuidador sano no es posible, las madres con COVID-19 confirmado o las madres sintomáticas con sospecha de COVID-19 deberían tomar precauciones para evitar la transmisión al bebé durante la lactancia (usando mascarilla, higiene de manos y senos, o desinfectando las superficies compartidas con las que ha contactado).

Tabla resumen de recomendaciones

Recomendación Descripción
Continuar amamantando Se alienta a las madres con sospecha o confirmación de COVID-19 a continuar amamantando debido a los beneficios para el bebé.
Higiene respiratoria Usar mascarilla que cubra boca y nariz al alimentar al bebé.
Lavado de manos Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes y después de tocar al bebé.
Limpieza y desinfección Limpiar y desinfectar regularmente las superficies tocadas.
Extracción de leche Si la madre está gravemente enferma o no puede amamantar directamente, extraer leche para alimentar al bebé de forma segura.
Cuidador sano Si es posible, un cuidador sano debe alimentar al bebé con leche materna extraída.

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