Desarrollo y Posición del Feto a las 30 Semanas de Embarazo
La semana 30 de embarazo corresponde a la segunda semana del octavo mes de gestación y pertenece al tercer trimestre. Apenas faltan diez semanas para ponerte de parto, marcando un hito en la evolución del embarazo.
¿Qué Notará la Embarazada en la Semana 30?
En este momento del embarazo, el espacio uterino para el bebé cada vez es menor y el peso del abdomen de la embarazada es demasiado alto, por lo que es habitual sentir molestias. Únicamente quedan 10 semanas para que ocurra el parto y los movimientos del feto serán menores respecto a semanas anteriores de embarazo. La futura mamá no debe preocuparse por ello, ya que es completamente normal debido a la escasez de espacio. Durante esta semana, es habitual que la embarazada se sienta decaída y cansada, especialmente si tiene problemas para poder dormir.
La sensación de torpeza también es frecuente en la futura mamá. Eso es debido a que la embarazada carga con más peso y volumen, por lo que a veces cuesta calcular las distancias, sumado a la pérdida de equilibrio que conlleva el aumento de peso. Con 30 semanas de embarazo notarás que el día a día es más complicado, especialmente por la tarde y la noche, cuando te sientes más pesada y con edemas más molestos.
Normalmente, la embarazada va ganando unos 450 gramos a la semana desde la semana 20 a semana 30 de gestación. A partir de este momento, la mujer irá aumentando unos 335 gramos aproximadamente por semana hasta el final del embarazo.
Síntomas Comunes en la Madre a las 30 Semanas
Las caderas y la pelvis de la embarazada a las 30 semanas se expanden. Su cuerpo se adapta para dejar más espacio y permitir que el bebé siga creciendo. Cuando la mujer se encuentre sentada, es posible que sufra molestias en la zona del diafragma y las costillas debidas a las pataditas del bebé. Además de estos síntomas, las paredes uterinas y los huesos pélvicos adquieren más flexibilidad gracias a la acción de la relaxina.
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A continuación, se enumeran los síntomas más habituales que aparecen en la semana 30 de embarazo:
- Picor provocado por el estiramiento y la sequedad de la piel.
- Diarrea, aunque este síntoma puede aparecer a cualquier semana de embarazo.
- Falta de aire como consecuencia del crecimiento uterino, ocasionando una presión del estómago y el diafragma hacia los pulmones.
- Hinchazón de las manos, tobillos, piernas y pies. Cuidado con la hinchazón de tobillos, pies y manos, especialmente por la tarde.
- Retención de líquidos.
- Ardor estomacal y digestiones pesadas. Debido al crecimiento del útero , es más frecuente en esta etapa la aparición de ardores, gases y otras molestias abdominales que será adecuado comentar en la consulta para encontrar la mejor solución con tratamiento médico o consejos prácticos.
La relaxina es una hormona producida por la propia placenta cuando el embarazo está llegando a su fin. Esta hormona ayuda a la maduración del cuello uterino y a su preparación para el momento del parto.
La embarazada también puede sentir ansiedad, ya que cada vez está más cerca el momento del parto.
Cambios en el Bebé a las 30 Semanas de Embarazo
El estado del bebé con 30 semanas de gestación está muy avanzado. En este momento su cerebro prosigue desarrollándose y su cabeza continúa siendo de mayor tamaño que el resto del cuerpo, aunque cada vez está más proporcionado todo. Además, se produce la formación de las neuronas olfativas, por lo que el bebé ya es capaz de percibir olores fuertes. Otro de los aspectos a destacar en la semana 30 de embarazo es que el bebé puede reconocer y recordar voces y, además, realiza movimientos respiratorios rítmicos.
Las medidas fetales las 30 semanas de embarazo son una longitud alrededor de 38-40 centímetros desde la cabeza a los pies y un peso de unos 1.300-1.500 gramos. Pese a ello, si el peso del bebé está entre 1.005 y 2.000 gramos, la mamá no debe preocuparse, ya que se encuentra dentro de los valores considerados normales. En la semana 30 de embarazo, el bebé pesa ya alrededor de kilo y medio y mide unos 43 centímetros.
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El feto empieza ya a ubicarse en la posición definitiva que tendrá al nacer, que en la mayoría de los casos es con la cabeza hacia abajo. En algunos casos, los fetos se posicionan de nalgas o en situación transversa debido a una falta de movilidad por un cordón umbilical corto, por la forma del útero materno o simplemente porque se siente mucho mejor en esa posición.
Su aparato digestivo -aunque por ahora lleno de líquido amniótico deglutido-, el hígado, el estómago y el intestino van asumiendo progresivamente sus funciones. Como curiosidades de los sentidos, su sentido del gusto ya se encuentra suficientemente desarrollado para diferenciar entre dulce y salado. Su sentido del oído también ha madurado y empieza a escuchar mejor los sonidos graves, como el latido cardiaco materno. Este sonido le acompañará hasta el final del embarazo y cuando sea un bebé tendrá efectos relajantes.
El bebé empieza a ubicarse a partir de la semana 30 de embarazo en la posición definitiva que tendrá al nacer. En la mayor parte de los casos lo hará con la cabeza hacia abajo (posición cefálica). Sin embargo, si esto no sucede, es probable que la madre sea informada de las alternativas existentes al parto natural, como la Versión Cefácila Externa y/o la realización de una cesárea programada.
En esta etapa el feto sigue deglutiendo líquido amniótico haciendo que su tracto gastrointestinal trabaje adecuadamente. En este momento del embarazo, el sistema digestivo, el hígado, el estómago y el intestino del bebé van asumiendo sus funciones. Es importante saber que el sentido de la audición también ha madurado a las 30 semanas y el bebé escuchará mejor los sonidos graves (baja frecuencia), como el latido cardíaco materno.
En esta semana, el desarrollo de tu bebé avanza a pasos agigantados. Posición fetal: Ya empieza a girarse, colocando la cabecita hacia abajo para facilitar un parto vaginal.
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¿Qué Notarás Tú? Ardores y Patadas Más Enérgicas
Faltan pocas semanas para llegar a la fecha de parto y en tu cuerpo se siguen produciendo cambios. El útero sigue aumentado de tamaño de forma progresiva y en estos momentos ya mide unos 30 cm desde la sínfisis del pubis. Los movimientos del feto empezarán a ser molestos para ti en algunas ocasiones, sobre todo cuando se trata de patadas dirigidas a la parte alta del abdomen donde están el hígado y el diafragma. Incluso si el bebé está de nalgas podrás notar presión en tu vagina.
Debido al aumento de volumen del útero, en estos momentos podrás notar ardores, gases y otras molestias abdominales, ya que el útero comprime el estómago y los intestinos.
A medida que el útero crece, empiezan a producirse algunos cambios en la pelvis, que de forma casi imperceptible va incrementando su diámetro en su proceso de preparación para el momento del parto.
Consejos en la Semana 30 de Embarazo
Como en cualquier otro momento del embarazo, la alimentación y la dieta de la embarazada es muy importante para que el crecimiento del bebé sea el adecuado. La embarazada debe consumir alrededor de 1g de calcio al día para ayudar a la formación de los huesos y dientes del bebé. Además, si la mujer nota que ciertos alimentos le causan acidez, lo mejor será dejar de comerlos. Por ejemplo, muchas embarazadas sienten acidez si toman naranja o vinagre. Otro consejo para el embarazo es intentar evitar alimentos que retrasen el vaciado del estómago como, por ejemplo, el chocolate o las bebidas gaseosas.
Por último, la embarazada no debe olvidar anotar las posibles dudas que tenga para preguntarlas en el próximo control prenatal. La mujer también puede ir preparando el espacio donde estará su bebé en casa puesto que el tiempo pasa muy rápido y, más aún, si se produjera el parto prematuro.
Es el momento de empezar los cursos de preparación al parto. Es conveniente que preguntes a la matrona de tu centro de salud: ella es la que imparte los cursos, a los que es aconsejable que acudas con tu pareja.
Nadar y caminar son actividades aconsejables en esta etapa, si bien lo ideal es adaptar los ritmos y la frecuencia al estado general de la embarazada. Actividades como el yoga o el pilates pueden practicarse, si la mujer lo hacía antes de quedarse en estado, pero siempre adaptadas a su condición de embarazada.
A partir de las 30 semanas de embarazo ya se puede empezar a acudir a sesiones de gimnasia preparto.
Además la barriga ya tiene un volumen importante y la piel de la embarazada se encuentra muy tirante. Por eso es posible que notes algunos picores en ella.
Para rebajar esa hinchazón, intenta mantener las piernas en alto siempre que te sea posible, evita el uso de medias o calcetines apretados y date duchas de agua fría en las piernas.
Mantén las piernas elevadas, usa medias de compresión y evita estar mucho tiempo de pie.
Además, hemos comentado que la embarazada deberá cuidar su alimentación para favorecer el crecimiento fetal. Por ello, te invitamos a visitar el siguiente enlace para obtener información más detallada: ¿Qué alimentos son necesarios durante el embarazo?
Tabla Resumen de la Semana 30
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Tamaño del feto | Aproximadamente 38-40 cm |
| Peso del feto | Entre 1.300 y 1.500 gramos |
| Síntomas comunes en la madre | Fatiga, hinchazón, acidez estomacal, falta de aire |
| Posición fetal | Comienza a ubicarse en posición cefálica (cabeza abajo) |
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