Beneficios y Técnicas de la Postura de Cuna para la Lactancia Materna

02.11.2025

Ya hemos hablado de los beneficios de la lactancia materna y resaltado la importancia de asumir este proceso con completa naturalidad. Puede que desde el primer momento vuestros bebés se agarren al pecho correctamente movidos por ese ‘reflejo de arrastre al pecho’ innato a prácticamente todos los mamíferos. No obstante, lo normal es que necesitéis un periodo de adaptación. Sed pacientes, flexibles y, sobre todo, no sintáis culpabilidad si el proceso no evoluciona tal y como esperabais.

¿Qué es la posición de cuna?

La posición de cuna para amamantar es aquella en la que la madre se sienta cómodamente con la espalda recta y apoyada, mientras que el bebé está acostado a su lado, con la cabeza cerca del pecho de la madre.

Situarse en posición semirecostada, con la espalda bien apoyada, y colocar al bebé de frente entre los pechos, permitiendo que se desplace por sí solo hasta encontrar el pezón. Esta postura aprovecha los reflejos primitivos del recién nacido, como el de búsqueda y gateo, facilitando un agarre espontáneo y profundo. Es especialmente útil si el bebé tiene dificultades para prenderse correctamente, si nació por cesárea, o si la madre experimenta dolor al sentarse.

¿Cómo dar el pecho sentada?

Para colocar al bebé en la posición de cuna para lactar, sigue estos pasos:

  1. Siéntate cómodamente en un sillón adecuado que te permita tener la espalda recta y apoyada en una almohada o cojín.
  2. Coloca la criatura a tu lado, con la cabeza cerca de tu pecho.
  3. Sujeta al bebé por debajo de las axilas con una mano, y con la otra mano, agarra la cabeza del bebé por debajo de la barbilla.
  4. Acércate al bebé y colócalo en la posición adecuada para amamantar.
  5. Los labios del bebé deben quedar evertidos cuando agarran el pecho es decir, tienes que ver sus labios por encima y por debajo de la areola. El nene no debe agarrar solamente el pezón. Su boquita tiene que estar bien abierta y que la lengua esté por debajo del pezón. De esta manera, el bebé puede succionar el pezón y la areola.
  6. Asegúrate de que el bebé esté cómodo y que su boca y nariz estén despejadas y puede respirar bien.

Disfruta de vuestra lactancia todo lo que puedas. Es un momento muy emocionante y que sirve para conectar emocionalmente con el bebé y para establecer un apego seguro. Recuerda que la lactancia no debe doler. Si te encuentras con dificultades y deseas mantener la lactancia, pide ayuda profesional.

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Coloque al bebé en posición horizontal frente al pecho, apoyando su cabeza en el antebrazo de la madre, del mismo lado del pecho que se ofrece. La mano del mismo brazo debe sostener la espalda del lactante con suavidad, asegurando que el cuerpo del bebé esté alineado desde la cabeza hasta los pies. Es importante que el bebé esté bien girado hacia la madre, con la barriga frente a su cuerpo, para evitar torsiones del cuello que dificulten un buen agarre.

Cuando tu bebé muestre las primeras señales de hambre, es decir, cuando comience a despertarse, gire la cabecita, se chupe los puñitos, etc., no dudes en empezar la toma. Coloca la cabeza de tu bebé en tu antebrazo en la zona de la muñeca, de manera que la mano del pecho que le das te quede en su espalda y no en su culete. Cuando le acerques al pecho no se lo pongas a la altura de su boca. Su cuerpo tiene que quedar alineado: de manera que puedas dibujar una línea recta imaginaria que vaya de su oreja, pasando por su hombro y llegando a su cadera. Intenta que el pezón siga a la altura de su nariz, dirigido a su paladar. En ese momento hay que ser muy rápida, la mano que tienes en la espalda, debe hacer presión sobre la espada de tu bebé para acercarlo a tu pecho.

Y recuerda, estáis practicando. Esto quiere decir que si te duele o te molesta, no dudes en sacar el pezón y areola de la boquita del bebé, usando tu dedo meñique para romper el vacío con tu dedo, y volver a empezar.

Ventajas de dar el pecho sentada

Adoptar una posición para amamantar sentada tiene muchas ventajas. Desde mi experiencia, una de las más importantes es la comodidad. Vas a pasar muchas horas en esa postura de lactancia sentada y tu espalda agradecerá que la cuides.

  • Al dar el pecho sentada, tienes mayor control sobre la posición del bebé y la forma en que se agarra al pecho, lo que puede hacer que sea más fácil para el bebé succionar y tragar.
  • La posición sentada para amamantar aporta flexibilidad, ya que permite cambiar de postura fácilmente si te sientes incómoda o si el bebé tiene dificultad para agarrar el pecho.
  • Además, puedes ver al bebé fácilmente mientras se alimenta, lo que te ayuda a asegurarte de que está tragando correctamente y recibiendo suficiente leche.
  • Otra ventaja es que permite mayor privacidad si lo deseas.

En resumen, creo que dar el pecho en posición de cuna es la mejor idea. Te ofrece más comodidad, control, flexibilidad, privacidad y facilidad para ver a tu bebé. Para mí, esta postura de lactancia sentada hace que sea una experiencia más positiva para bebé y madre.

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Posturas para amamantar

Las posturas de amamantamiento son diversas y no a todo el mundo le funcionan los mismos trucos. Hay mujeres que prefieren dar el pecho tumbadas de lado, otras prefieren una posición sentada para amamantar y hay quien va cambiando de postura. La edad del bebé también influye, ya que cuando son muy pequeñitos es más sencillo adoptar una posición para amamantar sentada.

Además, el cuerpecito del bebé debe estar en todo momento en contacto con el de su madre durante el momento de lactancia. Por ello, existen diferentes posiciones que se pueden aplicar para dar el pecho y alimentar al bebé durante la lactancia.

Es importante recordar que cada madre y bebé son diferentes, y puede que necesites algunos ajustes para encontrar la posición para amamantar que funcione mejor para vosotros. Si tienes dificultades para amamantar o si tienes alguna pregunta sobre la posición de cuna u otras posturas, no dudes en consultar a tu profesional de la salud de referencia o a una asesora en lactancia.

Postura de Cuna Cruzada

Es similar a la posición de cuna pero ofrece un apoyo para el agarre del bebé al pezón. Sujetas a tu bebé con el brazo contrario al pecho que estás dando y aguantas su cabeza con la mano.

Ideal para: Todas las situaciones, pero especialmente útil para la lactancia temprana y para los bebés con un agarre débil al principio. También es buena para las madres que han tenido una cesárea, puesto que se sentirán más cómodas sentadas con el apoyo de un cojín.

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Como alternativa a esta posición, también es posible dar el pecho al bebé con la postura de cuna cruzada. Esta posición consiste en coger al bebé con el brazo contrario al pecho que se le va a dar. La ventaja de la postura de cuna cruzada para dar el pecho es que permite un mejor control del bebé, así como ayuda para que se pueda agarrar al pezón. Por esta razón, esta postura es la más recomendable para los bebés recién nacidos y para aquellos que no son capaces de agarrarse por sí mismos.

Postura Recostada de Lado

Recuéstate de lado mirando al bebé y sujétalo con una mano. Agarra tu pecho con la otra y roza tu pezón con los labios del bebé. Cuando se haya producido el agarre del bebé al pezón, sujétalo con tu antebrazo mientras te aguantas la cabeza con la otra mano.

Ideal para: Todas las situaciones, pero especialmente útil para las mamás que se sienten cansadas o han tenido una cesárea. Puede resultarles más cómoda mientras están cicatrizando.

La principal indicación para utilizar esta postura durante la lactancia es haber sufrido un parto por cesárea. Esto es debido a que, al estar la madre tumbada de lado, el bebé no ejerce presión sobre la zona abdominal.

Para ello, la madre se tumba con el bebé colocando su antebrazo sobre la espalda del bebé y la nariz del pequeño justo enfrente del pezón. La mamá puede utilizar la otra mano para sujetar su pecho y que el bebé pueda agarrarse al mismo correctamente.

Postura de Balón de Rugby

Pon al bebé en tu costado y aguántale la cabeza con tu antebrazo. Su cabeza debe estar a la altura de tu pezón y podrás sujetarla con la palma de la mano.

La posición del balón de rugby es ideal para gemelos, bebés prematuros o de bajo peso. Así como para niños somnolientos, inquietos o ansiosos. También para madres de pechos grandes o que hayan sido sometidas a una cesárea. Además, es una de las mejores posturas para aprender a dar el pecho, cuando el bebé tiene la nariz taponada o en casos de alto flujo de leche.

Técnica: la madre, sentada o semirreclinada, ubicará una almohada en su espalda y otra a su lado. Colocará al bebé sobre esta última, bajo su brazo, del lado de la mama que va a succionar. Con la mano de ese mismo lado, sujetará su cabeza por la nuca.

Esta postura, también conocida como “posición de balón de fútbol americano”, resulta especialmente útil tras una cesárea, ya que el peso del bebé no recae sobre el abdomen. Es muy adecuada si la madre tiene pechos grandes, si amamanta a gemelos simultáneamente, o si el bebé es prematuro o presenta bajo tono muscular. Para realizarla, la madre debe colocar el cuerpo del bebé a lo largo de su costado, con las piernas hacia atrás, alrededor de su cintura, y su cabeza sostenida en la mano o el antebrazo. El bebé debe estar a la altura del pecho y facing hacia él, con el cuello ligeramente extendido. Un cojín firme bajo el brazo puede aportar estabilidad y reducir la tensión en hombros y muñeca.

Postura del Caballito

La posición del caballito es una postura vertical que facilita la lactancia a las mujeres de pecho grande o con grietas. Y a los bebés con dificultades para agarrar el pecho. Por ejemplo, los que tienen el maxilar inferior corto o retraído, el paladar hendido o con síndrome de Down.

En este caso, la madre se sienta y pone al bebé sentado también sobre sus piernas con la cabeza orientada hacia ella.

Postura de Crianza Biológica

La posición de crianza biológica o reclinada es ideal para esos primeros momentos en los que se inicia la lactancia. Incluso cuando surgen dificultades en el agarre, ya que facilita que se pongan en marcha conductas instintivas, tanto en la madre como en el bebé, favoreciendo el agarre espontáneo al pecho materno.

¿Por qué invertir en un sillón de lactancia?

Cada familia es un mundo y lo que para mí ha sido imprescindible en la crianza de mis hijos, puede que en otros hogares haya sido superfluo. Pero sí que quiero contarte mi experiencia con el sillón de lactancia y por qué me parece una buena inversión. Ya te he contado lo importante que es la comodidad durante la lactancia. Necesitas que tu postura sea lo más ergonómica posible.

Un sillón de lactancia está diseñado específicamente para proporcionar comodidad durante la lactancia, con respaldos y asientos acolchados. Al usar un sillón de lactancia, puedes encontrar la posición más cómoda para ti y para tu bebé. Escoge un sillón mecedora, con una base ancha y estable y unos balancines robustos y de calidad. También te recomiendo que el sillón tenga un tacto suave y aterciopelado agradable para ti y tu bebé.

Busca un sillón adecuado a tu altura. Piensa que para estar realmente cómoda debes poder apoyar los pies en el suelo con facilidad. El balanceo no solo es agradable durante la lactancia. Los bebés y los niños pequeños se relajan y duermen con estos movimientos suaves que estimulan el movimiento vestibular. El sistema vestibular es importante porque nos permite mantener el equilibrio y la orientación en el espacio, y nos ayuda a mantener una postura y un movimiento adecuados. Su estimulación temprana es importante para el neurodesarrollo de tu bebé.

Un sillón de lactancia es perfecto para adoptar la posición de cuna para amamantar. Si además puedes personalizar su color, el color de la madera de las patas y encargar los cojines a juego, tendrás un sillón funcional y bonito a la vez.

Consejos generales

  • Lavarse siempre las manos.
  • Colocar al bebé tripa con tripa, para que no tenga que girar la cabeza para llegar al pezón. Su cuello no ha de estar torcido.
  • Colocar la boca del pequeño a la altura del pezón.
  • El bebé debe coger el pecho por completo incluso por la parte de la aureola. Sino coge bien el pecho, no podrá vaciarlo por completo y se pueden tener problemas como grietas o mastitis.
  • Cuando termine con un pecho, se ofrecerá el otro. En ocasiones, el bebé querrá cogerse del otro pecho, pero otras veces se quedará satisfecho con el primero.
  • Un buen cuidado personal es otro elemento clave para tener éxito durante el periodo de lactancia. La alimentación de la madre ha de ser nutritiva y debe intentar descansar adecuadamente.

Elegid la o las posturas en las que os sintáis más cómodos según la situación o el momento.

Una buena técnica de agarre previene grietas y dolor, facilita el vaciamiento del pecho y estimula la producción de leche. Si aparecen grietas es señal de un mal enganche, por lo que conviene cambiar la postura del bebé. Para prevenir la congestión mamaria es importante ofrecer el pecho con más frecuencia. Si tras la toma el pecho sigue congestionado, puede extraerse leche para aliviar molestias y aplicar paños fríos.

Para saber si come lo suficiente, es necesario fijarse en algunos signos como, por ejemplo, que tras la toma se quede tranquilo o dormido, no llore o proteste.

Mitos sobre la Lactancia Materna

No hay razón para evitar dar el pecho tendida por miedo a las infecciones de oído, se trata de un mito de lo más extendido que no tiene fundamento alguno.

La leche materna no es por sí sola una causa de caries. De hecho, contiene componentes que protegen contra bacterias. Sin embargo, si el bebé ya tiene dientes y hay una higiene bucal deficiente, las tomas nocturnas frecuentes sin limpieza posterior pueden aumentar el riesgo. Por eso, una vez que empiecen a salir los primeros dientes, es importante limpiar suavemente la boca del bebé, incluso si todavía se alimenta exclusivamente al pecho.

Sí, puedes seguir dando el pecho con total normalidad cuando vuelva tu menstruación. Algunas madres notan una ligera disminución en la producción de leche o que el bebé se muestra algo inquieto durante esos días, debido a los cambios hormonales. Estos efectos son temporales y no afectan la calidad de la leche ni su seguridad para el bebé.

Apoyo profesional

Contar con los servicios de una asesora de lactancia te puede ayudar mucho en tu camino como madre lactante.

Si te ha interesado este artículo y deseas ser atendida por un profesional experto en Ginecología y Obstetricia, la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional cuenta con una unidad especializada en este área.

Recuerda que la lactancia no debe doler. Si te encuentras con dificultades y deseas mantener la lactancia, pide ayuda profesional.

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