Punzadas en el pezón durante la lactancia: Causas y tratamiento
Muchas madres se preguntan si su alimentación interfiere durante la lactancia. Por ello, te invitamos a leer el siguiente artículo: Alimentación y nutrición de la madre durante la lactancia.
Sentir dolor en la lactancia materna, ¿es normal? Es muy difícil contestar a esta pregunta, ya que el dolor mamario o mastalgia cuando se da el pecho puede deberse a múltiples causas y se presenta de manera muy variable en intensidad, duración y características. Es un síntoma muy frecuente, que la mayoría de las madres experimenta en algún momento cuando amamantan a su bebé, y plantea en ocasiones un difícil reto diagnóstico por la especial fisiología de la lactancia: un delicado equilibrio entre la anatomía mamaria, la composición microbiológica y bioquímica de la leche humana (con componentes inflamatorios y antiinflamatorios) y el recién nacido.
La idea principal es que la lactancia no debe doler, y si duele, será necesario que un profesional de la salud entrenado revise la técnica de lactancia, para que pueda descartar cualquier alteración que esté causando el problema, tanto en la madre como en el bebé. La primera valoración del profesional consistirá en realizar una adecuada y completa historia clínica preguntando acerca del tipo e intensidad de dolor, su tiempo de evolución, las características de la lactancia (mixta o exclusiva) y tiempo de duración, hábitos de lactancia, toma de medicamentos, etc... Esto nos dará mucha información para poder orientar el diagnóstico y tratamiento.
Otras mujeres deciden dejar de dar el pecho antes de lo previsto porque el dolor es inaguantable. En un amplio estudio realizado en EE. UU. se informa de que al menos un 14% de las madres abandonan la LM antes de los dos meses y antes de lo deseado inicialmente. Al preguntar a estas madres las razones para el destete precoz, la presencia de erosiones, grietas o sangrado tuvo un odds ratio ajustado (AOR) de 2,17 (intervalo de confianza del 95% [IC 95] de 1,5 a 3,13); el dolor presentó un AOR de 2,31 (IC 95: 1,51-3,52) y los problemas de succión y agarre un AOR de 4,42 (IC 95: 2,99 a 6,54).
En cualquier caso, parece que hasta un 30% de mujeres sufren algún tipo de problema relacionado con la LM en las dos primeras semanas posparto. El primer paso sería hacer una valoración de la mama en busca de lesiones externas cutáneas o bien la presencia de erosiones, grietas o sangrado, así como posibles anomalías anatómicas del pezón. A continuación se procederá a una valoración de la toma. Existen fichas o protocolos que nos guían en la valoración de una toma como las que proporciona la iniciativa de Hospitales Amigos de los niños IHAN.
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Sin embargo, lo que sí que es considerad una situación normal e irremediable es un dolor inicial en el pecho durante los primeros segundos de la toma. En cambio, el dolor dura durante toda la toma prácticamente, es importante tomar las medidas adecuadas.
Causas del dolor en los senos
Las posibles causas del dolor en los senos durante la lactancia pueden ser diversas, desde un agarre incorrecto del bebé hasta una infección o una obstrucción del conducto.
La causa principal del dolor en los pechos durante el periodo de lactancia es la incorrecta colocación del bebé en el mismo. Además, si el bebé no se agarra correctamente al pezón puede que no esté tomando la cantidad de leche correspondiente.
El agarre incorrecto del bebé al pecho es una situación frecuente al inicio de la lactancia, y que suele ser el origen de la mayoría de los problemas de lactancia que surgen durante los primeros días. El agarre incorrecto puede lesionar directamente el pezón, o bien impedir la adecuada transferencia de leche al recién nacido, produciendo acúmulo de leche en la mama y déficit de aporte al recién nacido, que puede llegar la deshidratación.
Otras posibles causas
Aparte de un mal agarre al pecho por parte del bebé, existen otras posibles causas del dolor durante la lactancia. A continuación, se detallan cada una de ellas:
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- Sequedad del pezón debido a un cuidado inadecuado, al uso de ciertos jabones o por la humedad debida al uso de sostenes confeccionados con telas sintéticas que pueden aumentar la sudoración y disminuir la evaporación.
- Herida causada por el uso incorrecto del extractor de leche, por un tamaño de la copa extractora inadecuado o por los dientes del bebé en caso de que ya tenga.
- Infecciones por hongos, especialmente por candidiasis. En estos casos, lo mejor será acudir al médico lo antes posible.
- Bebé con frenillo corto que impedirá el movimiento completo de la lengua. La anquiloglosia normalmente causada por el frenillo o frenulum es una de las posibles causas de un mal agarre y está presente en un 0,02 a 10,7% de RN. Existen varias clasificaciones para valorar el frenillo: la de Coryllos establece cuatro grupos por sus características anatómicas; la de Hazelbaker, que tiene en cuenta los criterios tanto de apariencia como los de función; o la todavía más sencilla denominada BTAT5, que atiende criterios de apariencia de la punta de la lengua, inserción del frenillo en el reborde superior de la encía, elevación de la lengua con la boca abierta llorando y capacidad para protruir la lengua. Cuando el frenillo es corto se debe recomendar en primer lugar el cambio de postura para amamantar al bebé; posiblemente la más útil es la postura en caballito. No existen pruebas para poder afirmar con rotundidad que la frenulectomía mejora el dolor durante el amamantamiento.
- Obstrucción del conducto, provocando dificultad para la salida de la leche. Esto va a generar inflamación localizada y tensión. La obstrucción de conductos (OBS) es una forma localizada de estasis lácteo. Se percibe como un bulto palpable sensible o doloroso. No debe haber signos inflamatorios ni generales. No hay fiebre ni malestar. Entre las casusas está la técnica incorrecta, la ropa apretada, el cese brusco de la lactancia, la ingurgitación y las infecciones bacterianas. El diagnóstico es clínico y/o ecográfico.
- Vasoespasmo en el pezón, en caso de que el pezón se vea pálido, duela al acabar de amamantar y después vuelva a su color normal. Esto sucede porque la sangre no puede pasar debido a una lesión en el pezón por un mordisco, grietas o una infección. El FR del pezón puede darse hasta en el 20% de las mujeres y se produce por isquemia arteriolar. En raras ocasiones, detrás de un FR hay una afección reumatológica.
- Grietas en el pezón. Son más frecuentes al inicio de la lactancia, y su causa suele ser un agarre incorrecto del bebé al pecho. Producen dolor intenso, que alcanza su máxima intensidad al inicio de la toma y se calma al finalizarla.
Si no se produce un vaciado adecuado tras la subida de leche durante los primeros días de vida del bebé, entonces tendrá lugar un fenómeno conocido como ingurgitación mamaria. Como consecuencia de ello, el pecho tendrá un elevado tamaño, estará endurecido y rojo, pudiendo desencadenarse una mastitis o inflamación del tejido mamario.
En los primeros días de lactancia tras el parto (aproximadamente al tercer día) se produce el fenómeno que denominamos subida de la leche que consiste en un edema vascular transitorio que favorece un aumento en la producción de leche y provoca aumento de tamaño, temperatura y consistencia de ambas mamas. Si durante estos días no se produce un vaciado eficaz de la mama, se producirá entonces el fenómeno de ingurgitación mamaria, con mamas muy endurecidas y aumentadas de tamaño, dolorosas y calientes.
La ingurgitación mamaria consiste en la sensación de plenitud y dureza de las mamas, que se acompaña de sensibilidad o dolor. Puede afectar a toda la mama o solo a la zona de la areola. Suele ocurrir en dos etapas bien diferenciadas: la ingurgitación de las mamas (IGM) primaria o precoz, que suele ocurrir entre los días tercero y quinto del posparto. Se debe a un edema intersticial cuando la mama empieza a producir leche, debido al descenso de los niveles de progesterona tras la salida de la placenta. A veces también se denomina "plétora". La IGM secundaria, que puede ocurrir en cualquier otro momento, se produce cuando hay un desequilibrio entre la producción de leche y el vaciado de la misma. Esto puede ocurrir por estimulación excesiva, uso de extractores o por vaciado insuficiente, destete del bebé, separación temporal del bebé o enfermedad del mismo. Para la IGM se recomienda el vaciado frecuente por parte del RN, asegurar un buen agarre y la extracción manual inicial para facilitar que se ablande la zona de la areola. Es conveniente recomendar la técnica del bocadillo, comprimiendo el pezón entre el dedo pulgar y el resto de los dedos. Los extractores no deben aconsejarse o solamente en el momento inicial, para ablandar la zona, ya que puede haber un aumento de producción de LM. También serán útiles las duchas templadas, que estimulan el reflejo de eyección, y las compresas frías y analgésicos después.
¿Cómo prevenir el dolor en los senos?
Uno de los consejos para prevenir este tipo de molestias durante la lactancia es optar por prendas de telas transpirables y naturales, evitando el uso de almohadillas protectoras. En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio.
En caso de que el bebé tenga dientes, se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique unos minutos antes de amamantar.
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Si el motivo del dolor en los senos durante la lactancia es una mala colocación del bebé en el pecho, entonces deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola.
Para comprobar que la cantidad de leche ingerida es la adecuada, se realizarán controles de peso de manera regular.
Lo ideal es que la madre permanezca sentada cómodamente transmitiendo confianza y firmeza para que el bebé se concentre en amamantar y no en mantenerse estable. Es importante no retirar al bebé del pecho sin antes haber estimulado la bajada de la leche masajeándose suavemente los pechos. Además, antes de interrumpir la succión, se debe colocar la punta del dedo en la comisura de su boquita del bebé y poco a poco alejarla del pezón.
En caso de que el dolor en los senos dure más de 15 segundos, lo aconsejable sería romper la succión y volver a colocar al bebé. Es fundamental ofrecer en primer lugar el pecho que menos duela y no esperar a que el bebé llore para amamantarlo.
¿Cómo aliviar el dolor de senos en la lactancia?
Si la madre decide optar por la lactancia materna, entonces este momento debe ser mágico y hay que evitar sufrir durante el mismo. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para reducir las molestias en los pezones mientras se está amamantando:
- Utilizar conchas mamarias que se colocan dentro del sujetador cuando no se está amamantando. Esto evita que la tela del sujetador roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
- Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre. Repartir una pequeña cantidad de leche materna sobre el pezón después de cada toma.
- Lavar el pecho con agua caliente tras cada toma y secar bien.
- Aplicar gasas de hidrogel y compresas de agua con sal.
- Extender un poquito de aceite de oliva en los pezones y en la areola antes de empezar a sacar leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se curen. Aplicar aceite de oliva sobre el pezón mediante masajes circulares.
- Usar una infusión de manzanilla o aloe vera sobre el pezón.
- Colocar un chorro o un paño de agua caliente para desobstruir el conducto de la leche.
Si, pese a aplicar todos estos consejos, el dolor en los senos continúa, lo mejor será consultar con un especialista y seguir todas sus indicaciones.
Si el motivo de las molestias durante la lactancia es un mal agarre del bebé, lo recomendable sería cambiar la postura para amamantar.
Las hojas de repollo también pueden ser útiles para aliviar los síntomas durante la lactancia, ya que reduce el dolor y la inflamación de los senos.
Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes:
- Repartir una pequeña cantidad de leche materna sobre el pezón después de cada toma.
- Lavar el pecho con agua caliente tras cada toma y secar bien.
- Aplicar aceite de oliva sobre el pezón mediante masajes circulares.
- Usar una infusión de manzanilla o aloe vera sobre el pezón.
Si el motivo de las molestias durante la lactancia es un mal agarre del bebé, lo recomendable sería cambiar la postura para amamantar.
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