¿Cuándo se puede ver el óvulo fecundado en una ecografía?

05.12.2025

Una de las primeras preguntas que surgen tras confirmar un embarazo es: ¿A partir de qué semana de embarazo se puede ver al bebé en una ecografía?

Es a partir de la semana 4 de embarazo cuando el bebé, en ese momento considerado embrión, comienza a ser visible en una ecografía. Sin embargo, los ginecólogos esperan a la semana 6-8 para hacer esa primera prueba ya que es cuando pueden obtener información importante sobre la salud del ya feto y de las condiciones del útero.

Primera Ecografía: Semana 6-8

Esta primera ecografía, que se realiza alrededor de la semana 6-8, suele ser transvaginal, es decir, a través de la vagina. Ya que con ello se accede directamente al útero y a los ovarios para comprobar que todo esté correcto. Además, el médico podrá ver si el embrión está bien ubicado en el vientre materno y que no se trata de un embarazo ectópico, es decir, que se produce en las trompas de Falopio. Además, se comprueba si hay una sola bolsa gestacional o varias.

Segunda Ecografía: Semana 12

Tras esta primera de la semana 6-8, llega una más completa ya que por la semana gestacional se puede ver al bebé en una ecografía de la que se obtiene mayor información. Será alrededor de la semana 12 cuando se realiza una segunda ecografía en la que se mide el grosor del pliegue nucal del futuro bebé para comprobar si hay riesgo elevado de anomalía cromosómica, prueba conocida como translucencia nucal. Si fuera positivo, se daría la opción de someterse a una amniocentesis para descartar alteraciones en los cromosomas, como, por ejemplo, el síndrome de Down. Además, se mide el tamaño del fémur y del húmero y se descartan alteraciones en los órganos internos del bebé.

Importancia de la Ecografía durante el Embarazo

A lo largo del embarazo, la ecografía es una de las pruebas fundamentales ya que permite obtener imágenes del feto dentro del útero mediante ultrasonido sin causar ningún malestar ni a la futura mamá ni al bebé. Con ello, el ginecólogo controla la evolución del embarazo y la salud del bebé. Con las ecografías durante el primer trimestre se evalúa las posibles amenazas de aborto, se examina la placenta, se buscan posibles causas de sangrado si lo hubiera, etc.

Lea también: Lactancia y suplementos de colágeno

Al observar la ecografía, el médico comprueba la salud del bebé, pero ¿qué ve la madre en esa ecografía?

¿Qué ocurre en la semana 4 de embarazo?

La cuarta semana de embarazo se corresponde con la cuarta y última semana del ciclo menstrual antes de la bajada de la menstruación. Por tanto, en caso de embarazo positivo, tendrá lugar el retraso menstrual que hará que la madre sospeche una posible gestación.

Aunque es un momento muy temprano en el embarazo, el embrión ya tiene más de una semana de vida y ha sufrido cambios en su tamaño y estructura durante el camino de las trompas de Falopio hasta el útero.

En la semana 4 de embarazo será cuando este embrión implante en el endometrio (capa uterina interna) y la madre comience a sufrir cambios en su organismo, como el tan conocido sangrado implantacional.

Debido a que las semanas de embarazo empiezan a contarse desde la fecha de la última regla (FUR), éstas no coinciden con la edad gestacional del feto. En la cuarta semana de embarazo, el embrión realmente tiene apenas 2 semanas desde su concepción.

Lea también: Lactancia materna y Fluimucil: Lo que debes saber

A pesar de ello, todos los profesionales de la reproducción toman la FUR como referencia para contar las semanas de embarazo en una gestación de 40 semanas en total.

Implantación embrionaria

En la cuarta semana de embarazo, cuando el embrión llega al útero materno, éste se encuentra en estado de blastocisto. En este momento, el blastocisto cuenta con 2 estructuras diferenciadas: la masa celular interna (MCI), a partir de la cual se desarrollará el bebé, y el trofoblasto, que originará la placenta.

Después de un par de días en la cavidad uterina aproximadamente, el embrión tiene que implantar en el endometrio para que tenga lugar un embarazo evolutivo.

La implantación embrionaria es un proceso complejo que consiste en la adhesión del embrión al endometrio para poder recibir la sangre con oxígeno y nutrientes necesarios para su posterior desarrollo por parte de la madre.

Formación de la placenta

La placenta es el órgano que conecta al bebé con la madre y que se encarga de su nutrición durante los nueve meses de embarazo.

Lea también: Guía sobre lactancia y embarazo

Su formación se inicia con la implantación embrionaria y culmina en el cuarto mes de embarazo, cuando finalmente adquiere su total funcionalidad.

Para ello, el trofoblasto del blastocisto, también llamado trofoectodermo, se diferencia en las siguientes capas:

  • Sincitiotrofoblasto (capa externa): sus células erosionan los capilares maternos del endometrio, la sangre fluye y se establece una circulación útero-placentaria.
  • Citotrofoblasto (capa interna): sus células proliferan en el sincitiotrofoblasto formando las vellosidades coriónicas primarias. Las células migran, proliferan y forman el saco vitelino definitivo.

Con todo esto, se desarrollan los vasos sanguíneos y el volumen de sangre aumenta alrededor del 50% para afrontar la demanda de oxígeno del feto. Además, el fragmento de fijación del embrión al endometrio se convertirá en el cordón umbilical.

El feto y la cavidad amniótica

Antes de la implantación, el blastocisto se desprende de la zona pelúcida que lo envuelve en el proceso denominado eclosión, lo cual le permitirá establecer las conexiones con el endometrio para adherirse e invadirlo.

Una vez ha tenido lugar la implantación, el embrión mide aproximadamente 1 mm y empieza a formarse la cavidad amniótica, una especie de saco limitado por una membrana denominada amnios y en cuyo interior se desarrollará el feto suspendido en el líquido amniótico.

Las funciones del líquido amniótico con respecto al feto durante el embarazo son las siguientes:

  • Protegerle.
  • Mantenerlo a una temperatura adecuada.
  • Permitir que su crecimiento sea simétrico.
  • Permitir que se mueva libremente.
  • Favorecer el desarrollo de los pulmones.

Además de la cavidad amniótica, también se forma el saco vitelino o vesícula vitelina, un anexo embrionario que cumple la función de nutrición del feto antes de la formación completa de la placenta.

En la semana 5 ya es posible ver el saco vitelino dentro del saco gestacional por ecografía, incluso antes que al embrión, y suele desaparecer al final del primer trimestre.

Síntomas en la madre

El principal síntoma que siente la mujer durante esta cuarta semana de embarazo es el sangrado de la implantación. Esto se corresponde con un manchado marrón o ligero sangrado que se produce como consecuencia de la rotura de unas pequeñas venas en el endometrio al unirse el embrión.

Es importante poder diferenciar este sangrado con la menstruación, pues si se tratara de la regla indicaría no haber conseguido el embarazo durante este ciclo menstrual.

Además de esto, la mujer también puede empezar a experimentar otros cambios en su cuerpo, aunque la mayoría no sienten síntomas durante la cuarta semana.

Algunos de estos signos y síntomas pueden confundirse con los premenstruales, los cuales pueden ser muy cambiantes entre las mujeres. No obstante, lo más común en esta etapa es notar lo siguiente:

  • Mayor cansancio o sueño.
  • Retención de líquidos.
  • Muchas ganas de orinar.
  • Dolores en el bajo vientre.
  • Tensión en el pecho.
  • Cambios olfativos y en algunos sabores.
  • Primeras náuseas matutinas.

El test de embarazo

Al final de esta cuarta semana de gestación tendrá lugar el retraso menstrual que hará sospechar a la mujer de la posibilidad de embarazo. Es entonces el momento adecuado para hacer un test de embarazo que resuelva la duda.

Los test de embarazo caseros miden el nivel de la hormona beta-hCG, también conocida como hormona del embarazo, en la orina. Por tanto, son una prueba muy sencilla, económica y rápida que la mujer puede conseguir en la farmacia.

Cabe destacar que si se realiza antes del retraso menstrual, es posible que el test no detecte la hormona beta-hCG todavía y dé lugar a un falso negativo.

La hormona hCG o gonadotropina coriónica humana es una hormona liberada por el embrión únicamente cuando se produce la implantación en el endometrio. A continuación, se continúa secretando por parte de la placenta.

Por otra parte, las mujeres que intentan conseguir un embarazo a través de un tratamiento de fertilidad como la fecundación in vitro (FIV) suelen hacerse una prueba de embarazo en sangre. Su sensibilidad para detectar la hormona beta-hCG es mayor y, por tanto, su fiabilidad también.

Además, la prueba en sangre puede ser cuantitativa, de manera que es posible saber el valor exacto de la hormona beta-hCG y compararlo con los niveles de referencia para la semana 4.

Recomendaciones en la semana 4

En el momento en que la mujer descubre que está embarazada debe cambiar sus hábitos y adaptar la rutina diaria a este nuevo estado.

Entre la multitud de consejos y pautas que pueden dar los especialistas para llevar un embarazo saludable, destacamos los siguientes en cuanto a la alimentación y el deporte:

  • Tomar ácido fólico: ayuda a prevenir la aparición de defectos congénitos en el cerebro y médula espinal en el bebé. Normalmente se aconseja un suplemento diario de 400 mg al día.
  • Aumentar el consumo de lácteos: la leche y yogures desnatados o semidesnatados, así como el queso semicurado, ofrecen el aporte de calcio necesario para el desarrollo del sistema nervioso y muscular del bebé.
  • Amoldar el ejercicio físico: reducir la intensidad de la actividad física o, en caso de no practicar ningún deporte, empezar a realizar ejercicio físico suave para mejorar el tono muscular, la fuerza y la resistencia, lo cual será beneficioso a lo largo del embarazo y en el parto.
  • Alimentos que deben consumir: verduras, frutas y hortalizas con aporte de fibra. También la carne y el pescado que aporten la cantidad necesaria de hierro y ácidos omega-3.
  • Sustancias que deben evitar: café, tabaco, alcohol u otras drogas.

En el momento en que la mujer sabe que está embarazada, lo primero que debe hacer es llamar a su ginecólogo/a para concertar una cita y hacerse una primera ecografía.

Ecografía de Implantación del Embrión

En los tratamientos de reproducción asistida, cada paso genera emoción, expectativas y dudas. La ecografía de implantación del embrión es una técnica de imagen no invasiva que se utiliza para confirmar el inicio del embarazo tras un tratamiento de reproducción asistida.

La ecografía se realiza típicamente después de la transferencia embrionaria en el caso de la fecundación in vitro (FIV) u otros tratamientos de reproducción asistida. En definitiva, esta ecografía proporciona información crucial sobre el progreso del tratamiento de fertilidad y la viabilidad del embarazo.

¿Cuándo realizar la ecografía de implantación?

La ecografía de implantación del embrión se programa típicamente entre la 5ª y la 7ª semana de gestación. Esto equivale a aproximadamente entre 3 y 5 semanas después de la transferencia de los embriones en un ciclo de FIV. Para determinar el momento adecuado para realizar la ecografía, se fija una última regla teórica que ocurre 14 días antes de la extracción de los ovocitos en el ciclo de FIV.

Realizar la ecografía en el momento adecuado, aproximadamente un mes después de la transferencia embrionaria, proporciona la mejor oportunidad para obtener resultados claros y concluyentes.

La ecografía de implantación del embrión en el momento adecuado permite a los especialistas en reproducción asistida y a los pacientes obtener una evaluación clara y precisa del progreso del embarazo.

La primera prueba que se realiza tras la betaespera es la analítica de beta-hCG en sangre. La gonadotropina coriónica humana (hCG) es una hormona que comienza a producirse poco después de la implantación del embrión en el endometrio. Sin embargo, una beta positiva no siempre garantiza un embarazo clínico viable. Por eso, la siguiente etapa es la ecografía de implantación, que se realiza entre la 5ª y la 7ª semana de gestación.

¿Qué se observa en la primera ecografía después de la FIV?

Después de someterse a tratamientos de fertilidad como la Fecundación In Vitro (FIV), la primera ecografía de embarazo es un hito importante para confirmar el éxito del tratamiento y evaluar el desarrollo embrionario. Después de someterse a un ciclo de FIV, la primera ecografía de embarazo, realizada entre la sexta y séptima semana de gestación, proporciona información crucial sobre el desarrollo embrionario.

  • Saco Gestacional: El saco gestacional es la primera estructura visible en la ecografía. Se presenta como una imagen oscura rodeada por un halo blanco, ubicada dentro del útero.
  • Vesícula Vitelina: La vesícula vitelina es una estructura vestigial que aparece tempranamente en el desarrollo embrionario. Se presenta como una circunferencia blanca en la ecografía.
  • Latido Cardíaco: El latido cardíaco del embrión comienza a ser visible a partir de la sexta semana de gestación.
  • Botón Embrionario: El botón embrionario es una masa de células embrionarias que darán origen a todos los órganos del embrión. Se presenta como una estructura adyacente a la vesícula vitelina.

Desarrollo embrionario en la semana 5

En la semana cinco de embarazo empieza ya el segundo mes de gestación y tanto la madre como el bebé comienzan a sufrir grandes cambios.

En esta etapa también se hacen más evidentes los síntomas de embarazo en la mujer, como las náuseas matutinas o el cansancio.

Además, el embrión aumenta la secreción de la hormona beta-hCG, lo cual hace que el test de embarazo dé un resultado positivo sin lugar a dudas.

Sin embargo, en esta semana de embarazo no es conveniente hacer una ecografía puesto que únicamente se podrá ver el saco gestacional, pero no al embrión ni escuchar su latido cardíaco.

Desarrollo embrionario

En la quinta semana de embarazo ya han pasado 3 semanas desde la fecundación. Por tanto, el embrión tiene exactamente 3 semanas de desarrollo embrionario y ahora empieza a diferenciarse.

Una vez el embrión ha implantado en el útero materno, tiene lugar la gastrulación: migración y movimiento de las células del disco germinativo bilaminar del embrión para formar las tres capas embrionarias primordiales, a partir de las cuales se generarán todos los tejidos del futuro bebé.

Estas tres capas embrionarias se conocen como disco germinativo trilaminar y se describen a continuación:

  • Ectodermo: capa más externa que se origina del epiblasto. A partir de ella se formará el sistema nervioso, la piel, la boca y la parte más externa del cuerpo.
  • Mesodermo: capa intermedia que se origina del epiblasto. Se desarrollará en músculos, esqueleto y formará el sistema circulatorio con todas las venas y arterias que lo forman. También da lugar al sistema reproductor y excretor.
  • Endodermo: capa más interna que se desarrollará en la mayoría de los órganos del bebé: los pulmones y todos los órganos del aparato digestivo como estómago, intestino, etc.

Tamaño del embrión en la quinta semana de embarazo

Durante la quinta semana de embarazo después de la gastrulación, el embrión aún tiene un tamaño muy pequeño, entre 1 y 2 mm, y adquiere la forma de una judía después de tener lugar los siguientes acontecimientos:

tags: #semana #ecografia #para #ver #ovulo #fecundado

Publicaciones populares: