Tercer Trimestre: Significado Abreviado y Desarrollo Fetal Detallado

31.10.2025

El embarazo es un proceso complejo y fascinante que se divide en tres trimestres. Cada trimestre se caracteriza por cambios específicos tanto en el desarrollo del feto como en el cuerpo de la madre.

Fecundación e Implantación

Durante el coito, los espermatozoides liberados en el interior de la vagina deberán pasar por el cuello del útero, atravesarlo, y subir por la trompa de Falopio hasta encontrarse con el ovocito. A lo largo de todo el trayecto se pierde un gran número de espermatozoides, llegando al ovocito únicamente algunas decenas (menos del 1% del total). A medida que se van produciendo las primeras divisiones embrionarias, el ovocito se transforma en blastocisto y desciende por la trompa hacia la cavidad uterina, llega al útero aproximadamente al cuarto día de haber sido fecundado, y entre el séptimo y el 14º día se produce la implantación.

Los tests de embarazo en orina valoran si hay una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (HCG por sus siglas en inglés) que es producida por la placenta. El resultado positivo indica que se ha detectado la presencia de la hormona, confirmando de este modo el embarazo. El test de embarazo puede realizarse unos días después de haberse producido el retraso o la falta de menstruación. Para realizarlo sólo necesita un test de embarazo comprado en la farmacia y una muestra de su orina (preferentemente de la primera orina de la mañana).

Desarrollo Embrionario y Fetal

Durante los 3 primeros meses el bebé se denomina “embrión” (palabra derivada del griego embrio, “semilla”) y experimenta un crecimiento muy rápido y cambios muy importantes en su forma externa. En la séptima semana el embrión ha crecido unas 10.000 veces más que el óvulo fecundado. Ya todos los órganos fetales están prácticamente formados y empiezan a funcionar. A las 9 semanas los brazos y las piernas ya tienen sus tres partes: manos, antebrazo y brazo; y pie, pierna y muslo.

Al principio del tercer mes, se diferencian los órganos sexuales. El cerebro del feto se recubre de huesos protectores, formándose el cráneo. Se observan primero los párpados y después las cejas. Los ojos se mantienen cerrados, gracias a que los párpados están fusionados entre sí. Por estas mismas fechas aparece un unto sebáceo, llamado vérnix caseoso, segregado por las glándulas sebáceas de la piel, y que se mezcla con las células epidérmicas descamadas. Este sebo protege la piel del feto, evitando que se arrugue o deteriore al estar en contacto permanente con el agua.

Lea también: Guía de Meriendas en el Embarazo

El desarrollo de las diversas partes del organismo del feto es cada vez más manifiesto. Los dedos de los pies y manos exhiben unos endurecimientos que darán lugar a las uñas. El hígado y el riñón, aunque rudimentarios, empiezan a actuar. El feto se mueve, pero de forma tan suave y delicada que su madre aún no puede percibirlo. No obstante, estos movimientos pueden seguirse perfectamente por ecografía. Se observa cómo el feto, si bien permanece inmóvil durante sus horas de descanso, se agita sin parar durante sus ratos de actividad.

Al llegar al cuarto mes el aparato digestivo (hígado, estómago, intestino) y urinario (riñón, vejiga), empiezan a funcionar claramente. En el intestino se acumula una sustancia verde, el meconio, formado principalmente por bilis. Los miembros, tanto superiores como inferiores, adoptan su posición definitiva, dirigiéndose los codos hacia atrás y las rodillas hacia delante. Puesto que su musculatura se desarrolla rápidamente, a partir de los 4 meses es perfectamente posible que la madre perciba pequeños movimientos fetales.

El sistema circulatorio fetal es cada vez más perfecto. Las cavidades del corazón están perfectamente delimitadas y éste late con fuerza creciente. El sistema nervioso no es aún muy perfecto, pero a medida que pasa el tiempo aumenta la coordinación de los movimientos, indicio de una progresiva maduración nerviosa.

El desarrollo de la piel le da al feto un cambio importante en su aspecto. Hasta el cuarto mes su piel es lisa y muy fina. Bajo la piel no existe todavía la grasa, por lo que el tronco, la cara y las extremidades son muy delgados. La grasa de debajo de la piel comienza a formarse a partir del quinto mes.

En los dos últimos meses el feto cambia de aspecto, pues adquiere ya la grasa bajo la piel, y ésta se pone más tensa y de color rosado. A partir de entonces, al piel empieza a ganar grosor y descamarse, y el feto se recubre de una sustancia untuosa blanquecina, principalmente en la espalda y los pliegues de las extremidades. Otro cambio de la piel es su revestimiento velloso, principalmente a partir del quinto mes. Así, en el séptimo el feto está recubierto de un vello tenue, de color rubio, llamado lanugo.

Lea también: Mejorar el sueño en el embarazo

La Placenta y el Líquido Amniótico

La placenta es un órgano esencial, el intercambio orgánico entre la madre y el hijo. Es indispensable para el mantenimiento del embarazo y para el desarrollo del bebé, sirve a la vez de pulmón, riñón, intestino e hígado. La placenta sirve de auténtico pulmón al bebé. El oxígeno de la sangre de la madre pasa a través de las paredes de las vellosidades y oxigena la sangre del feto. Esta sangre oxigenada irriga el hígado, el corazón, el cerebro y todos los demás órganos aún no funcionales del feto.

A través de la placenta llegan al bebé, todos los nutrientes de base directamente procedentes de la degradación de los alimentos de la madre. El paso de agua, sales minerales y azúcares se realiza rápidamente. Algunos productos son almacenados para constituir reservas, como el hierro y el calcio, mientras que otros son transformados gracias a una actividad metabólica importante. El nivel de glucosa sanguínea fetal es regulado por la placenta, hasta que el hígado del bebé pueda asumir esta función, muy al final del embarazo. La placenta asegura la transferencia de vitaminas, en especial las del grupo B, así como las vitaminas D y E.

Considerada como una verdadera glándula, la placenta segrega sus propias hormonas, necesarias para su buena marcha del embarazo y para el correcto desarrollo del bebé. Estas hormonas tomarán el relevo de los ovarios a partir del cuarto mes. La placenta detiene muchas bacterias o sólo las deja pasar más tarde, hacia el final del embarazo, cuando la pared de las vellosidades se vuelve extremadamente fina para aumentar aún más los intercambios entre la sangre materna y la sangre fetal. Los virus, por el contrario, la atraviesan con facilidad hasta la 20ª semana, período durante el que aparecen en el bebé sus propias inmunoglobulinas.

Protege al futuro bebé de golpes y ruidos, formando un almohadón líquido alrededor de él. También lo hace de los gérmenes que podrían llegarle de la vagina. La cavidad amniótica es hermética, y el líquido de su interior es absolutamente estéril. También aporta agua y sales minerales al feto, que las deglute. Ayuda al cuello a dilatarse en el momento del parto. La acumulación del líquido amniótico en la parte inferior del útero, al final del embarazo, forma la “bolsa de las aguas” que, al descender, contribuye a la dilatación del cuello. “Romper aguas” equivale a la ruptura de las membranas.

Cambios en la Madre Durante el Segundo y Tercer Trimestre

Al llegar al segundo trimestre, las molestias que se presentaban en el primer trimestre desaparecen casi completamente. La gestante, que con frecuencia adelgaza en los primeros meses, ahora gana peso rápidamente. El abdomen aumenta visiblemente de volumen en esta época. Alrededor del cuarto o quinto mes la embarazada empieza a percibir movimientos fetales. Al principio son poco intensos, como un rozamiento suave, casi imperceptible, en el bajo vientre, que puede semejarse y ser interpretado como un simple movimiento intestinal.

Lea también: Tercer Trimestre y Dolor de Ovarios: ¿Qué Esperar?

El útero, como es un músculo, empezará a contraerse como consecuencia de este crecimiento, así como a estirarse los ligamentos que lo sujetan dando lugar a algunas molestias abdominales. Se alimenta principalmente mediante la sangre materna que le llega a través del cordón umbilical que lo une con ella a través de la placenta. Por otra parte, el cuerpo del feto se adapta a los movimientos de la madre. Si ésta descansa, el feto aprovecha para moverse, pues entonces está sometido a menos presiones exteriores.

En el tercer trimestre el bienestar de la madre del trimestre anterior y la relativa ligereza que lo acompaña, disminuyen gradualmente. El útero ha aumentado notablemente para albergar al feto que crece cada día que pasa, así como el líquido que lo rodea y la placenta, cuyo desarrollo es también progresivo. La presión sobre los huesos de la pelvis provoca los dolores que en esta parte del cuerpo se experimentan. También, los movimientos del feto, que la embarazada nota desde meses antes, son ahora más potentes. Pueden incluso ser dolorosos y a menudo son visibles, no solamente examinando el vientre desnudo, sino incluso con la ropa puesta. Se pueden notar sacudidas rítmicas que duran algo más de media hora; probablemente debidas a hipo.

La gran ambivalencia del embarazo, alegría y temor, va a volver a hacer su aparición, la embarazada se siente cansada y con ganas de que llegue el parto, pero al mismo tiempo teme el enfrentarse a algo que desconoce. Es bueno pensar en el parto, preguntarse cómo será, pero hay que hacerlo sin angustiarse y confiando en que los profesionales nos ayudarán a pasar esas horas y nos informarán en cada momento de cómo va todo.

Otros Aspectos Relevantes

Es una especie de espiral blancuzca de 1 a 2 centímetros de diámetro, constituida a partir de las células del amnios. Flexible y elástico, el cordón difícilmente se comprime, lo que garantiza el transporte sanguíneo. En las primeras semanas los cambios no son visibles en el cuerpo materno, salvo las mamas que suelen aumentar de tamaño y están más sensibles. Hacia la semana 12 puede notarse el útero al palpar la pared abdominal. Si se trata del primer embarazo, se empiezan a notar los primeros movimientos fetales a partir de las 22 semanas de gestación. En el primer trimestre del embarazo puede ser normal no incrementar o, en ocasiones, incluso puede perderse peso. Es normal que se deforme el ombligo durante el embarazo debido al incremento del volumen abdominal. En el tercer trimestre del embarazo los bebés acostumbran a moverse todos los días, principalmente después de las comidas y cuando la madre está más relajada. Para objetivar si un bebé se mueve poco o mucho, se debería efectuar un control diario de los movimientos fetales. Después de las tres principales comidas y durante 1 hora se debería contar el número de movimientos que se producen. Normalmente el 96% de los fetos se colocan en posición cefálica alrededor del séptimo mes de embarazo.

El crecimiento del bebé depende del estado nutritivo de la madre previo al embarazo. Si la madre estaba con un sobrepeso, es normal que gane poco peso durante el embarazo. Si la dieta es variada, el bebé va a nacer con el peso que le corresponde. La ciencia ha demostrado que la música estimula las zonas creativas y motivadoras del cerebro, se ha comprobado que la música clásica estabiliza el ritmo cardiaco, lo contrario que sucede con la música rock. El feto también es muy sensible a la voz de su madre, especialmente a su timbre emocional.

Siglas Comunes en Ecografías

Si vemos las siglas CRL en una ecografía estaremos ante la distancia cráneo-caudal.

  • CA: Circunferencia Abdominal.
  • FL: Longitud del Fémur.

Pregúntale a tu médico o matrona cualquier cosa que no sepas o que no te haya quedado clara. El embarazo es un proceso increíble que conlleva multitud de conceptos nuevos y aprendizajes para los padres.

tags: #tercer #trimestre #abreviado #significado

Publicaciones populares: